Aragón: Turismo consolidado
El Parque Temático Dinópolis, Motorland, la Red de Hospederías y Aramón son los principales reclamos turísticos

Aragón tiene una extensa oferta turística que se caracteriza por su diversidad y su gran calidad. Poco a poco, el sector turístico se consolida como una de las referencias más sólidas de la economía aragonesa, como lo demuestra el hecho de que esta actividad represente ya casi el 10 por 100 del PIB regional. Por ello, el Gobierno de Aragón quiere seguir potenciando el turismo como una de sus grandes riquezas económicas y se ha marcado como objetivos prioritarios maximizar la atracción de visitantes e impulsar la concentración de esfuerzos para la configuración de su imagen de marca.
La Comunidad Autónoma de Aragón puede presumir de ser uno de los destinos turísticos de interior más atractivos de nuestro país. La Región cuenta con una oferta de alojamientos de la máxima calidad que no deja de crecer, el atractivo de sus siete estaciones de esquí o productos tan sólidos como Dinópolis, MotorLand o la Red de Hospederías.
Francisco Bono, consejero de Economía y Empleo de Aragón, explica que “desde el Gobierno se apuesta por un modelo diferencial de promoción turística, con tres ejes transversales: la gastronomía, la calidad del servicio y las nuevas tecnologías”. “Conviene rediseñar las estrategias y actuaciones para consolidar las ventajas competitivas que consigan elevar la rentabilidad socioeconómica y los efectos multiplicadores de la actividad turística en la Comunidad Autónoma de Aragón”, manifestó el consejero.
La Ciudad del Motor (MotorLand Aragón) se ha convertido en uno de los principales centros turísticos de Aragón. El denominado “turismo deportivo” ha llevado hasta Alcañiz a miles de personas atraídas por competiciones deportivas como el Mundial de Motociclismo. La Ciudad del Motor está situada entre el entorno urbano de la ciudad de Alcañiz y los espacios naturales de La Estanca y Las Saladas y su atractivo de ocio y deporte deja importantes recursos económicos al desarrollo de la zona.
El turismo aragonés cuenta con un valor añadido excepcional: Las comarcas del Bajo Aragón Histórico. Además de la Ciudad del Motor, Aragón presenta Dinópolis, una gran apuesta por el turismo cultural, de ocio y diversión. El Territorio Dinópolis, el parque cultural, científico y de ocio, dedicado a la Paleontología en general y a los dinosaurios en particular, cumplió 10 años. Está enclavado en Teruel y su provincia. Y celebró su cumpleaños con el éxito que suponen recibir 1,6 millones de turistas.
Lo que se denomina Territorio Dinópolis está formado por un gran parque, Dinópolis, inaugurado en 2001, en Teruel capital, y cinco innovadores museos ubicados a lo largo de la provincia: Inhóspitak (inaugurado en 2003) en Peñarroya de Tastavins; Legendark (inaugurado en 2003) en Galve; Región Ambarina (inaugurado en 2004) en Rubielos de Mora; Bosque Pétreo (inaugurado en 2006) en Castellote, y Mar Nummus (inaugurado en 2008) en la localidad de Albarracín.
Territorio Dinópolis abrió sus puertas en junio de 2001, promovido por el Gobierno de Aragón a través del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), con el objetivo de impulsar el sector del turismo y del ocio aprovechando la riqueza paleontológica de la provincia de Teruel. Territorio Dinópolis superó el verano pasado las 72.000 visitas, un 21 por 100 más que el anterior. Más de 56.000 personas visitaron el parque principal de Dinópolis Teruel. Con ello Territorio Dinópolis se consolida en su aniversario como el principal motor turístico de la provincia de Teruel.
A este importante parque temático se suman la Red de Hospederías de Aragón que fomentan el turismo de calidad. Se trata de una serie de establecimientos hoteleros, ubicados en edificios de interés arquitectónico, generalmente en el medio rural que son rehabilitados con el fin de dotar de alojamiento y servicios de calidad a zonas con alto potencial turístico, donde la infraestructura turística existente es aún insuficiente, a la vez que se les asigna a dichos edificios un uso que asegura su futuro cuidado y que trae consigo la creación de una serie de puestos de trabajo.
Actualmente existen 8 hospederías, localizadas en: Loarre, Roda de Isábena, y Monasterio de San Juan de la Peña, en la provincia de Huesca; Mesón de La Dolores, en Calatayud, Sádaba, Monasterio de Rueda, en Sástago y Castillo-Palacio del Papa Luna, en Illueca en la provincia de Zaragoza; y La Iglesuela del Cid, en la provincia de Teruel, En total, estas 8 Hospederías suman cerca de 500 plazas hoteleras.
La Hospedería de Roda de Isábena, en la comarca de La Ribagorza, en Roda de Isábena: es un hotel de 2 estrellas, de 10 habitaciones dobles y una individual, con un pequeño bar. Esta Hospedería ocupa la antigua Casa Abadía, de origen medieval, junto a la Catedral del mismo nombre, y actualmente una misma empresa explota conjuntamente este establecimiento y el restaurante situado en el refectorio de la Catedral.
La Hospedería de Loarre, en la comarca de La Hoya de Huesca, en Loarre, junto al Castillo del mismo nombre, es un hotel de 3 estrellas, con 12 habitaciones, con bar-cafetería y restaurante para unas 70 plazas. Es un edificio típico aragonés del siglo XVII que hasta su rehabilitación albergaba el Ayuntamiento.
La Hospedería Mesón de la Dolores, está ubicada en Calatayud. Se trata de un hotel de 3 estrellas, con 34 habitaciones y que dispone de un amplio y típico restaurante aragonés para 90 plazas, una bodega-museo y salones para reuniones. Es un edificio típico aragonés del siglo XV, antiguo palacio, muy modificado en el siglo XIX, que incluye un patio-corrala interior que resulta muy atractivo al turista.
La Hospedería de La Iglesuela del Cid, en la comarca del Maestrazgo, se sitúa en la Iglesuela del Cid. Es un hotel de 4 estrellas, tiene 36 habitaciones dobles y ofrece gran cantidad de salones para reuniones y restaurante para banquetes con capacidad para 200 plazas. Alberga la Hospedería, que es un precioso palacio denominado Matutano-Daudén, del siglo XVIII.
La Hospedería de Sádaba, situada en la comarca de las Cinco Villas, en la localidad de Sádaba, es un hotel de 3 estrellas, con 40 habitaciones y amplios salones comedor. Esta hospedería está ubicada en la llamada Casa Cortés, un solemne caserón cuya construcción se inició en el siglo XIV, con espectacular fachada a la Calle Mayor.
El Monasterio de Rueda, en la comarca de la Ribera Baja del Ebro, en Sástago es un hotel de 4 estrellas, con 35 habitaciones dobles, 5 de las cuales son muy especiales y nobles. Tiene varios salones para banquetes y uno de ellos con capacidad para 180 personas.
Posee también un importante salón de actos con todos los medios tecnológicos y audiovisuales. Ocupa los antiguos Palacio Abacial y Edificio Galería del Monasterio, de los siglos XVI a XVIII. El monasterio es una construcción iniciada en el siglo XII, de estilo gótico cisterciense, que da paso a estancias renacentistas, barrocas e incluso mudéjares.
La Hospedería del Castillo-Palacio del Papa Luna, en la Comarca del Aranda, en Illueca, es un hotel de 3 estrellas, con 26 habitaciones, algunas de ellas con terraza. Impresiona también la Sala de la Capilla, que alberga el pequeño mausoleo que contuvo los restos del Papa Luna. La hospedería se ubica en el ala derecha del Castillo-Palacio del Papa Luna, un edificio-fortín portentoso levantado entre los siglos XIV y XIX y declarado Monumento Nacional en 1931, que domina el caserío, enrocado en el espolón más alto de la Villa de Illueca.
La Hospedería del Monasterio de San Juan de la Peña ocupa una parte del ala sur del Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, situado en el término municipal de Jaca, dentro del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Se trata de un hotel de 4 estrellas, con 25 habitaciones dobles.
La Hospederia-Palacio de Allepuz, de 4 estrellas, cuenta con 22 habitaciones dobles. El Hotel ocupa un Palacio renacentista del siglo XVI conocido como “Casa Grande”, integrado en la Red de Hospederías del Gobierno de Aragón. Ubicada a 17 kilómetros de la estación de esquí de Valdelinares, es emplazamiento ideal para los aficionados al deporte blanco y excelente punto de partida para excursiones por el Maestrazgo / JOSÉ LUIS MARTÍN
ARTÍCULO DE COLABORACIÓN
Un sector fundamental para la recuperación
FRANCISCO BONO
Consejero de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón.
El papel motor del turismo resulta trascendental para acelerar la recuperación económica. Porque el turismo sigue siendo un sector clave para la economía española. Y, por supuesto, para la economía aragonesa. De hecho, desde la Consejería que dirijo hemos catalogado al sector como estratégico por su participación en el PIB y en el empleo, así como por el recorrido potencial que todavía presenta.
Contamos en Aragón con múltiples atractivos patrimoniales, culturales, naturales, paisajísticos, gastronómicos, etc, que configuran una oferta de turismo de interior muy diversificada. Disponemos de una amplia gama de posibilidades, desde las actividades congresuales y feriales en varias ciudades hasta la nieve del Pirineo y las sierras turolenses, los festivales y eventos culturales, el deporte de aventura, la gastronomía, las termas y balnearios, el turismo histórico-artístico, el turismo religioso, el turismo rural...
Y es precisamente el turismo de interior en el que se están manifestando algunas de las tendencias clave que definen este mercado, como la preponderancia de las escapadas de corta duración frente a los viajes de larga estancia o la preferencia por los servicios turísticos de calidad media-alta frente a los masificados y de menores estándares de calidad.
Quienes visitan Aragón son consumidores con unas necesidades y expectativas cada vez más exigentes y no sólo buscan el atractivo de los espacios, sino la oportunidad de vivir una experiencia diferencial. Y esa diferencia la tienen que aportar todos los sectores implicados en el Turismo.
Aragón posee activos muy valiosos para construir un modelo turístico de éxito, que se convierta en motor de generación de actividad económica, creación de puestos de trabajo y vertebración del territorio. Es hora de huir de la autocomplacencia y del triunfalismo que ofrece la visión a corto plazo y afrontar los retos y tareas que quedan por hacer. No podemos perder la perspectiva real: Buscar la máxima competitividad turística. Para conseguirla, afrontamos la disyuntiva entre promover la inversión y desarrollar el producto o comercializarlo. Creemos que es el momento de la segunda opción. Hay que lanzarse a la vía de la comercialización. Conviene rediseñar las estrategias y actuaciones de cara al futuro para consolidar las ventajas competitivas que consigan elevar la rentabilidad socioeconómica y los efectos multiplicadores de la actividad turística. A partir de ahora nuestro reto consiste en rentabilizar las inversiones ya acometidas y primar los esfuerzos dedicados a la promoción y comercialización.
Desde el Gobierno de Aragón seguiremos respaldando los buques insignia del turismo aragonés como ARAMON, Dinópolis, Motorland o la Red de Hospederías.
Todo ello con tres ejes transversales imprescindibles: nuestra gastronomía, la calidad de servicio y la apuesta por las nuevas tecnologías.


