Luisa Fernanda Rudi, presidenta del Gobierno de Aragón:
“Queremos ser líderes del Sur de Europa”.

La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi (PP), afirmó en una entrevista en exclusiva para “Lo mejor de las Autonomías” que su programa de Gobierno contempla más de 500 acciones en distintas áreas para impulsar el desarrollo aragonés, que no sólo pasa por la economía sino por otros sectores. “Queremos eliminar las trabas administrativas -añade- favorecer a las Pymes y autónomos, aumentar la calidad de la Sanidad, apoyar al sector agrario, impulsar el turismo de nieve y montaña... porque queremos ser líderes del Sur de Europa”.
- ¿Cómo encuentra Aragón tras 12 años de Gobierno socialista?
-Después de más de dos años recorriendo la Comunidad Autónoma de Aragón y de visitar todas sus comarcas, de hablar con mucha gente y mantener contactos directos y reuniones con numerosos sectores sociales y económicos, ya tenía un diagnóstico bastante claro del complejo escenario que existía y aún existe en Aragón y que definiría se manera muy sencilla: una situación económica y financiera muy grave y, al mismo tiempo, una absoluta ausencia de liderazgo y de iniciativa política capaz de afrontar esa crisis.
En Aragón, que durante años nos mantuvimos en unos parámetros aceptables respecto a crecimiento económico y creación de empleo, no se actuó de manera decidida y correcta cuando la crisis comenzó a arremeter con toda su crudeza, fue un tiempo perdido, y lamentablemente eso lo estamos pagando todos ahora y, de manera muy especial, aquellos que han perdido su puesto de trabajo.
Pero no me interesa tanto hablar de cómo ha quedado Aragón, sino cómo solucionar esos problemas que considero, además, que es para lo que la gente eligió un gobierno del Partido Popular en las elecciones autonómicas y municipales del pasado 22 de mayo.
- ¿Qué es lo que más le preocupa de Aragón?
- Como cuestión prioritaria mi mayor esfuerzo está dirigido a que en Aragón existan las mejores condiciones posibles para la creación de empleo. El trabajo no lo crean los gobiernos, como ha quedado demostrado con iniciativas gubernamentales fallidas como el Plan E o alguna otra similar, pero un gobierno sí que tiene mucho que decir a la hora de generar un clima económico y social favorable. Para eso hay que poner en marcha una buena política económica que, en la situación actual y en nuestro caso, debe dar por resultado un fortalecimiento de la economía aragonesa con mayores niveles de competitividad y un fuerte dinamismo en la creación de empleo.
Esto no es un discurso político de teoría económica sino que tiene una demostración práctica, probada y testada, con resultados muy positivos como puso de manifiesto el Partido Popular en el año 2006 cuando llegó al gobierno de la Nación. Existió una recuperación económica envidiada por el resto de países de Europa y se crearon millones de empleos. Ese es nuestra aspiración en Aragón.
- ¿Cuáles son los ejes principales de su política regional?
- Las líneas estratégicas de nuestra política regional pretenden ser la mejor respuesta posible a las demandas que nos han venido planteando los aragoneses durante estos últimos años, y que hemos integrado en lo que es nuestro proyecto político.
Por concretar más, el trabajo que desarrolla el Gobierno de Aragón desde el primer día está sustentado en lo que he denominado palancas del cambio. Se trata de siete áreas de acción cuyo objetivo final es convertir a Aragón en una de las regiones líderes del sur de Europa, y está planteado como un gran proyecto de Comunidad cuyo desarrollo va más allá de una legislatura. Un cambio que pasa por una Administración eficaz y ahorradora, por unas infraestructuras modernas, por una política económica que nos permita salir reforzados de la crisis, una educación basada en la excelencia, la innovación en los sectores productivos, el impulso decidido a la implantación de las nuevas tecnologías y la máxima calidad en servicios públicos básicos como la sanidad o la atención social.
Cada una de estas palancas del cambio integra a un completo conjunto de acciones muy definidas, y algunas de ellas ya están en marcha, y además es necesario que actúen de manera conjunta y coordinada para que el crecimiento y el bienestar sea sólido y sostenido en el tiempo. Soy de la opinión de que la antigua visión de políticas sectoriales y sin conexión están superadas y no son válidas en las actuales circunstancias, por eso abogo por una acción de gobierno donde buena parte de las medidas que adoptemos supongan un valor añadido al conjunto del proyecto, y no exclusivamente a un área determinada.
- ¿Qué medidas adoptará para impulsar el desarrollo aragonés?
- Mi programa de gobierno contempla más de 500 acciones en las áreas que he citado anteriormente, porque entiendo que el desarrollo de Aragón no solo pasa por el ámbito económico sino que debe ser la suma de muchas actuaciones en sentidos muy diferentes y, al mismo tiempo, complementarios. Desde eliminar las trabas administrativas hasta un riguroso plan de contención del gasto, desde el apoyo a la iniciativa económica favoreciendo a las PYMES y los autónomos a maximizar la calidad y la eficacia con la que se presta la Sanidad, desde la posibilidad de que los padres puedan elegir colegio hasta la consideración de la actividad agraria como un sector estratégico.
Sin duda lo más urgente es construir una economía regional sólida y generar la confianza que ahora no existe porque eso tendrá un efecto directo sobre la generación de empleo y, por lo tanto, en el bienestar más inmediato de los aragoneses. Ése es nuestro primer reto y para ello la reducción de la deuda pública, la eliminación de los gastos superfluos, el rigor en las cuentas y en el presupuesto de la Comunidad Autónoma son, entre otros, puntos de partida inevitables y necesarios.
Dicho esto, en mi opinión, y es el modelo que planteo para Aragón, el progreso económico y el bienestar social son dos metas que debemos alcanzar de manera conjunta, y si bien es cierto que en la actual situación de fuerte crisis económica la dificultad es aún mayor que en épocas anteriores, también es verdad que hoy disponemos de más herramientas, de mayores conocimientos y, en nuestro caso, de una férrea voluntad de llevarlas a cabo.
- ¿Qué supone el Turismo para Aragón? ¿Qué planes tiene para el futuro?
- Para empezar representa el diez por ciento del Producto Interior Bruto de Aragón y tiene la ventaja de ser un sector que, por su naturaleza, es favorecido por la globalización sin sufrir los efectos de la deslocalización, adquiriendo por ello carácter estratégico y merecedor, por tanto, de una atención política de primer orden. Nuestro objetivo es convertir a Aragón en lugar de destino, es decir, que deje de ser sitio de paso para llegar a ser lugar de estancia prolongada, y para ello es necesario que el sector tenga marca reconocida y de creciente prestigio. Por poner algún ejemplo concreto, estamos decididos a impulsar el turismo de nieve y de montaña mediante la modernización de las estaciones, tanto las pirenaicas con la creación de dos grandes dominios esquiables, como las del Sistema Ibérico turolense. De igual manera, queremos consolidar a Zaragoza como referente internacional en el mundo de los negocios, o aprovechar de manera más eficaz las posibilidades que nos ofrece nuestro patrimonio natural y cultural.
En definitiva, nuestro objetivo al impulsar al sector del turismo es generar actividad económica y, consecuentemente, fijar población al territorio que en una Región muy extensa y poco poblada como Aragón. Constituye una de nuestras prioridades.
- ¿Cómo se encuentran las infraestructuras de Aragón? Ya goza del AVE, tiene importantes autovías que relanzan el transporte por carretera, pero se insiste en el Eje 16. ¿Es tan vital para Aragón este corredor transeuropeo del transporte ferroviario?
El recorte de inversiones en infraestructuras en Aragón en los Presupuestos Generales del Estado ha sido una constante durante los últimos ocho años, si lo comparamos con el conjunto de las Comunidades Autónomas. De hecho, hay que recordar que esas grandes infraestructuras de comunicaciones en Aragón se plantearon y la mayoría se ejecutaron con un gobierno presidido por el Partido Popular.
En cuanto a la Travesía Central por el Pirineo, el llamado eje 16, es un proyecto que consiste en construir una nueva línea ferroviaria para mercancías entre España y Francia a través del Pirineo. Los actuales pasos fronterizos, al este y al oeste, están separados por más de 500 kilómetros de distancia y llevan años colapsados para el tránsito de mercancías tanto por carretera como por tren. La apuesta de Aragón, que comparten Comunidades como Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, constituye una visión estratégica y de futuro. Estratégica porque significa abrir y establecer una nueva vía de comunicación, y de futuro porque mejoraría la competitividad de nuestro país pero también los intercambios comerciales entre Europa y el norte de África mediante un corredor moderno y específicamente destinado al transporte de bienes.
Ejemplos de proyectos de características similares existen desde hace años en los Alpes y en otras cadenas montañosas europeas, dónde se ha quedado demostrada su utilidad y el importante papel que están generando en el desarrollo de los países que han apostado por ese modelo. En España, desde mi punto de vista, la construcción de un nuevo túnel ferroviario a través del Pirineo es una cuestión estratégica de Estado y, aún en tiempos de restricciones presupuestarias, debe constituir una prioridad porque es una pieza clave para que nuestro país mejore sus relaciones con terceros y, por lo tanto, aumentar nuestras oportunidades de desarrollo como nación a medio y largo plazo.
- ¿Qué medidas tiene en mente para relanzar la economía aragonesa?
En esta cuestión las recetas ya están probadas y han demostrado sus excelentes resultados. Hay acciones, como he comentado anteriormente, de marcado carácter presupuestario y tributario pero, además, también vamos a realizar un importante ejercicio para fomentar a la pequeña y mediana empresa. En Aragón, más del 95 por ciento de las empresas son pequeñas y medianas, y más del 80 por ciento del empleo existente en la Comunidad es generado por ellas. Aquí existe desde hace años un acuerdo marco rubricado por la Administración autonómica y los agentes económicos y sociales, destinado fundamentalmente a impulsar la actividad económica. Nuestra percepción es que ese acuerdo ha quedado superado por las actuales convulsiones económicas, y ya hemos planteado la edición de un nuevo acuerdo perfectamente adaptado al nuevo escenario que vivimos y dirigido de manera más directamente a las pymes.
En este ámbito, también estamos trabajando ya en la modernización y agilización de la Administración en relación a la actividad económica en dos etapas. En primer lugar asumiendo el silencio administrativo positivo en todo lo que se refiera a licencias y permisos precisos para el inicio o la continuación de las actividades económicas y, en segundo lugar, suprimiendo el sistema de licencias y permisos a priori, y su sustitución por un estricto sistema de controles a posteriori que se base en criterios de proporcionalidad.
Para que se haga una idea, los pequeños y medianos empresarios aragoneses no han pedido al gobierno autonómico dinero para salir de la crisis, sino que han demandado que les facilitemos los trámites administrativos y burocráticos o facilidades para la contratación, lo que demuestra la positiva calidad de estos emprendedores y sus tremendas ganas de salir adelante con su propio trabajo y esfuerzo.
- ¿Apuesta usted por una España federal o prefiere perfeccionar el Estado de las Autonomías con una reforma constitucional?
- El sistema federal no cabe en España. Respecto a la reforma constitucional, desde mi punto de vista la Carta Magna nos ofrece la posibilidad de perfeccionar el actual Estado de las autonomías sin pasar por una reforma. España es uno de los países más descentralizados de Europa, otra cosa es que precise de una revisión para actualizar y modernizar los mecanismos de financiación y, por lo tanto, de prestación de servicios. Ahí es donde, precisamente, considero que es necesario un replanteamiento o ajuste, simplemente por el hecho de que hay algunas cuestiones que con el paso del tiempo no están funcionando como todos esperábamos o las circunstancias obligan a modificarla. No es un modelo perfecto y, en consecuencia, precisa de ajustes como cualquier otra obra desde que se definiera hace ya más de 30 años.
Pese a todo, la base es sólida, el modelo ha demostrado suficientemente que funciona y lo único que hace falta es corregir aquello que puede ser mejorable.
- Usted ha sido presidenta del Congreso de los Diputados y de las Cortes Generales. ¿Ve necesaria la reforma del Senado para convertirla en Cámara Territorial, es decir en la Casa de las Comunidades Autónomas?
- Constitucionalmente el Senado ya es, según el artículo 69, la Cámara de representación territorial. En cualquier caso, considero que las comunidades autónomas tenemos elementos de representatividad que han funcionado correctamente pero, ciertamente, como en cualquier otro ámbito pueden ser mejorados. En este sentido, cualquier paso que se dé ha de contar con el consenso de los actores implicados y teniendo muy claro el objetivo final que hay que alcanzar que, según mi criterio, debiera pasar ineludiblemente porque al final sea beneficioso para el conjunto de los españoles.
- ¿Cómo le gustaría que le definieran al calificar sus 4 años de mandato en Aragón, tras culminar su Gobierno aragonés en el año 2015?
- Mi reto, y lo he dicho al principio, es conseguir que Aragón sea una Comunidad Autónoma líder entre las regiones de Europa. Esa meta no se alcanza en cuatro años, ni siquiera en ocho, pero es indudable que desde el Gobierno tenemos la responsabilidad de dar los primeros pasos y en el tiempo más corto posible para alcanzar ese objetivo.
Quiero hacer de Aragón un sello de calidad reconocido y apreciado dentro y fuera de nuestras fronteras, un Aragón que vaya por delante y que sepa a dónde va, y una Comunidad donde las personas, las familias y el conjunto de la sociedad dispongan de oportunidades reales y puedan elegir lo que desean ser.
Cómo me definan tras estos cuatro años al frente del Gobierno de Aragón, creo que corresponde a los aragoneses decirlo en su momento / JOSÉ CARLOS DUQUE.



