ADIOS, PRESIDENTE
Era genuino. De lo más genuino de España. Tanto es así, que quienes le conocían le temían por exceso y por defecto.
Un día, en FITUR le recordé que me dijo que iba a visitar nuestro stand. Y que le estaba esperando. Era presidente de Galicia y andaba presentando el Xacobeo, en compañía de la diretora general de Turismo de Galicia. Estábamos en el Pabellón 9, donde se encontraba el stand de Galicia y el de Lo mejor de las Autonomías.
Me dijo la directora general: “José Carlos, va a ser imposible que Fraga acuda a tu stand, porque es muy tarde y vamos ya con retraso a la cita con el presidente de Asturias, que nos espera en el stand del Principado”. Le respondí: “Pero el señor Fraga me ha dicho que le espere, que en cuanto acabe la presentación del Xacobeo, viene a visitar nuestro stand…”. “Ya, pero no hay tiempo, no tenemos tiempo…”. En esas nos ve Fraga y al salir del stand, me dice: “Dónde está su stand de Lo mejor de las Autonomías”… “Aquí al lado, señor Fraga, ya verá usted, como todos los años tenemos el póster de todos los presidentes autonómicos…”, le dije. Y la directora general le señaló: “Señor Fraga, que tenemos que visitar al presidente de Asturias…”. Y entonces, con voz recia y tajante le espetó: “¡Que espere, que he quedado con este señor en visitar el stand de Lo mejor de las Autonomías!!!”.
Ese era Fraga. Impetuoso, resolutivo, respetuoso y cumplidor de la palabra dada. Así le conocí desde hace mucho tiempo, desde que daba clase de Teoría del Estado en Ciencias Políticas, donde cursé estudios. Le hice muchas entrevistas, como redactor, jefe de Nacional y subdirector de Diario 16. En algunas de ellas, con controversias por las preguntas y repreguntas, sobre la democracia en España, sobre el Franquismo, y sobre la Bomba de Palomares. Era un muro. Un agradable muro sobre el que se reconstruía la historia de España. Cuando en su despacho presidencial del palacio de San Xenxo en Santiago de Compostela le pregunté: “Pero, ¿es cierto que se bañó en Palomares y no en otro lugar de aquella controvertida costa?…”, me miró fijamente y me dijo: “Yo soy una persona seria en el trabajo y no aguanto bromas ni cuando me baño…”
Don Manuel Fraga Iribarne, espérenos allá arriba y si no nos abre la llave, dénos una recomendación piadosa a quienes desde abajo soportamos la crisis…. / JOSÉ CARLOS DUQUE.



