Viena enamora con el beso de Klimt.
La capital austríaca celebra en 2012 el aniversario del precursor del arte moderno Gustav Klimt con exposiciones en los museos.

La bellísima capital de Austria, Viena, enamora aún más a los turistas y visitantes en 2012 con el atractivo programa de exposiciones de Gustav Klimt (1862-1918), el precursor del arte moderno austríaco. Muchos museos celebran ya el 150 aniversario del nacimiento del genial pintor universal merced al arte de su paleta.
Sus pinturas, sobre todo “El beso”, uno de los cuadros más famosos del mundo, son símbolos de una época que supuso el inicio del arte moderno austríaco. Durante el año conmemorativo, numerosos museos de Viena muestran exposiciones especiales dedicadas a Gustav Klimt. Y todo en el incomparable marco de la ciudad de Viena, símbolo de la grandeza de la antigua capital del Imperio Austrohúngaro.
El museo Belvedere de Viena con 22 pinturas del célebre artista constituye la mayor colección de cuadros de Klimt del mundo. También el Museo Leopold del MuseumsQuartier, el Wien Museum y la Albertina están en posesión de sus obras maestras, así como el Museo Austríaco de Artes Aplicadas (MAK) y la Biblioteca Nacional, que albergan importantes testimonios de Klimt y de su época.
Viena se viste de gala en 2012npara mostrar la influencia que han ejercido el artista y su círculo (el Modernismo vienés) en nuestro pensamiento y nuestra vida, y explica los motivos de la fascinación que emana de esta época.
En la Viena del 1900 tuvo lugar una concentración cultural en todos los ámbitos. En la literatura y las bellas artes, en la arquitectura y en la música aparecieron nuevas tendencias con una densidad y rapidez inusitadas. En 1910 Viena, con sus dos millones de habitantes, era la quinta ciudad del mundo y el centro cultural de la Europa Central. Gustav Klimt plasmó en sus cuadros el saber y el progreso en las artes y las ciencias de esta época de cambios y rupturas. En el campo artístico, la obra de Gustav Klimt refleja el recorrido desde el arte historicista de la era de la Avenida del Ring hasta los inicios de la abstracción. Influido por Hans Makart, el pintor vienés más influyente de finales del s. XIX. Klimt, en colaboración con su hermano Ernst y Franz Matsch, se encargó de decorar algunos edificios del Ring como las escalinatas del Museo de Bellas Artes y del Burgtheater. La obra creadora de Klimt y su estilo tardío influyeron a jóvenes artistas contemporáneos como Egon Schiele y Oskar Kokoschka.
La fundación en 1897 de la asociación de artistas de la Secesión, consecuencia de la protesta de Klimt y sus compañeros frente a la concepción anticuada del arte de su tiempo, es quizás la muestra más visible hoy en día de esta época. La “Secession” (Secesión), el nuevo centro de exposiciones creado por Joseph Maria Olbrich, uno de los colaboradores del arquitecto Otto Wagner, presenta el lema de “A cada época su arte, al arte su libertad”. Para este edificio Klimt creó el “Friso de Beethoven”. Uno de los fundadores de la Secesión fue el arquitecto Josef Hoffmann. Ambos artistas crearon conjuntamente la obra total de arte modernista más importante del mundo: el Palacio Stoclet de Bruselas. Klimt influyó también decisivamente en los Talleres Vieneses, fundados en 1903 por Hoffmann y Kolo Moser, los cuales significaron una revolución en el campo del diseño.
No solamente pueden encontrarse testimonios del arte creador de estos artistas y sus contemporáneos en los museos y las colecciones de Viena, sino que su obra es visible en las calles de la ciudad. También la estructura social sufrió grandes cambios a finales del s. XIX. En los retratos femeninos de Klimt puede observarse el ascenso de una burguesía orgullosa de su poder. El retrato de Sonja Knips de 1898 significó para Klimt su consagración como retratista de esta pujante alta burguesía vienesa. Algunos de estos cuadros, como los retratos de Fritza Riedler o de Adele Bloch-Bauer (uno de los cuadros más caros del mundo) nos fascinan todavía hoy, al igual que el retrato de la que durante muchos años fue su compañera, Emilie Flöge, una mujer moderna y emancipada.
Muchas obras de Gustav Klimt, sobre todo las de su fase inicial, están expuestas permanentemente en instituciones culturales vienesas. La “Secession” (Secesión), de la cual Klimt fue uno de sus fundadores, no sólo es una de las más bellas atracciones turísticas de la ciudad, sino que alberga también el mundialmente famoso “Friso de Beethoven”. Este ciclo de pinturas, realizado en 1902 y cuya superficie de 34x2 m. se extiende por tres paredes y está dedicado al compositor Ludwig van Beethoven.
En la escalinata del Kunsthistorisches Museum (Museo de Bellas Artes) se pueden admirar 40 pinturas situadas en las enjutas y los intercolumnios, es decir que decoran los espacios comprendidos entre los arcos y las columnas. Once de ellas fueron realizadas por Gustav Klimt, mientras que el resto es obra de su hermano Ernst y de Franz Matsch. Representan las diferentes etapas de la historia del arte y los oficios desde sus inicios en el Antiguo Egipto hasta la Era Moderna. (Kunsthistorisches Museum/Museo de Bellas Artes, Maria-Theresien-Platz, 1010 Viena, www.khm.at)
Los valiosos bocetos de Gustav Klimt para las pinturas del techo de las escalinatas del Burgtheater (Teatro de la Corte) se conservan gracias a que fueron encontrados a finales de los años 90 en las buhardillas del teatro. En ellos se encuentra el único autorretrato del artista. Están expuestos actualmente en una sala dedicada al artista y pueden ser admirados en el marco de una visita guiada al igual que las pinturas de las escalinatas. (Burgtheater, Dr.-Karl-Lueger-Ring 2, 1010 Viena, www.burgtheater.at)
Gustav Klimt trabajó conjuntamente con Josef Hoffmann en el Palacio Stoclet de Bruselas, para el cual diseñó entre 1905 y 1909 el llamado Friso Stoclet. Un total de nueve bocetos se encuentran actualmente en el Österreichisches Museum für angewandte Kunst (Museo Austríaco de Artes Aplicadas/MAK), donde pueden ser admirados. El MAK posee además el legado de los Talleres Vieneses (“Wiener Werkstätte”), que contiene bocetos, muestrarios, álbumes de fotos, bordados y el archivo completo de la empresa. También en 2012 el MAK muestra objetos de los Talleres Vieneses, muebles, jarrones, vajillas y tarjetas postales de Josef Hoffmann, Kolo Moser, Dagobert Peche y otros colaboradores de los Talleres.
El último estudio de Gustav Klimt, utilizado por el artista desde 1911 hasta su muerte en 1918, volverá a abrirse al público previsiblemente con motivo del 150 aniversario de su nacimiento (14.7.2012) tras su completa restauración. En la planta baja del edificio situado en la Feldmühlgasse, en el distrito 13 de Viena, se instala una exposición conmemorativa que ambienta aspectos de la vida y la obra de Klimt.
Estas son las principales exposiciones dedicadas a Gustav Klimt en los museos de Viena:
El Belvedere posee la mayor colección de pinturas de Gustav Klimt del mundo (entre ellas “El beso”) y presenta al mundialmente famoso artista junto al genial arquitecto y diseñador Josef Hoffmann. El intenso trabajo conjunto de ambos artistas en la Exposición de Beethoven de 1902 (en la Secesión) o en el Palacio Stoclet de Bruselas (1905-1912) estableció nuevas pautas en el campo del arte total. Numerosos ejemplos como el retrato de “Fritza Riedler”, en el cual se refleja claramente la obra de Hoffmann, ilustran las influencias mútuas entre los dos pioneros del arte moderno austríaco, tema de estudio de la amplia exposición, también en relación a los Talleres Vieneses.
La exposición “Gustav Klimt en el Museo de Bellas Artes” (Kunsthistorisches Museum) está dedicada al período central del pintor: 1886-1897. Trece importantes pinturas de Klimt y sus bocetos para la gran escalinata del Museo de Bellas Artes centran la atención del visitante. En 1890, Klimt, su hermano Ernst y Franz Matsch fueron encargados de pintar las enjutas y los intercolumnios de la escalinata, es decir los reducidos espacios comprendidos entre los arcos y las columnas. Con estas pinturas, Gustav Klimt creó las obras estilísticas clave de su mundialmente famoso arte realizado entorno al año 1900. Los dibujos de Klimt fueron mostrados por última vez al público en Zúrich en el año 1992. Obras procedentes de otros museos ilustran el proceso creativo, explican la simbología de las imágenes escogidas y permiten la clasificación estilística en la trayectoria global del artista. Las pinturas de la escalinata del Museo de Bellas Artes pueden ser admiradas durante todo el año.
Junto a las pinturas de Gustav Klimt se encuentran en el Museo Leopold también las obras principales de Egon Schiele y de otros muchos artistas de la Secesión. En la exposición “Gustav Klimt-Un viaje a través del tiempo” pueden admirarse objetos provenientes del legado de su compañera, Emilie Flöge.
La Albertina, centro de estudio de los dibujos de Gustav Klimt, muestra una gran parte de las 170 obras de la propia colección, la cual ilustra de manera excepcional todas las fases artísticas del autor. La amplia exposición se complementa con obras escogidas provenientes de otras colecciones. La muestra se centra en el talento extraordinario de Klimt como dibujante, cuyo pensamiento y método de trabajo se reflejan directamente en los numerosos estudios figurativos así como en las alegorías de minucioso acabado.
El famoso cuadro de Gustav Klimt “Nuda Veritas” es centro de atención de la exposición del Museo del Teatro: “Contra Klimt. La ‘Nuda Veritas’ y su defensor Hermann Bahr”. La “Nuda Veritas” (“Verdad desnuda”), una impresionante figura femenina de dos metros de altura, presenta un espejo al espectador.
El Wien Museum posee una colección de obras de Klimt de primerísima categoría que, por primera vez en su totalidad, será expuesta al público con motivo del año Klimt en la exposición titulada “KLIMT. La colección del Wien Museum”. Con sus cerca de 400 láminas, el Wien Museum posee la mayor colección de dibujos de Klimt del mundo, de todos los períodos del artista. Se exhiben dibujos y pinturas, entre ellas el retrato de Emilie Flöge. También se muestran carteles, material impreso, la bata del pintor, su máscara mortuoria, un vaciado de su mano derecha, así como un dibujo de Gustav Klimt en el lecho de muerte, obra de Egon Schiele.
El Museo Austríaco del Folklore está en posesión de 350 muestras de bordados, encajes y ribetes del legado de Emilie Flöge. La compañera de Klimt era la propietaria del salón de alta costura “Hermanas Flöge” de Viena, que se encontraba en la Mariahilfer Strasse y donde diseñaba vestidos para la alta sociedad vienesa. En la exposición “Objetos en el centro de atención: La colección de muestras de tejidos de Emilie Flöge” se exhiben por primera vez.
Entre 1891 y 1897 Gustav Klimt fue miembro de la asociación de artistas Künstlerhaus. Se han conservado numerosos documentos de este período. La Künstlerhaus, situada en la Karlsplatz, muestra la exposición “Klimt y la Künstlerhaus”, con cartas y fotos que reflejan la actividad de Klimt / CARLOS GARCÍA.






