Madrid reinterpreta a Delacroix
La Caixa y el Museo del Louvre presentan la exposición más completa realizada jamás sobre la trayectoria del pintor francés en España.

Cuando pinto un cuadro no escribo un pensamiento”. Eugène Delacroix cuestionó la necesidad del tema en la pintura. Según él, lo que provocaba emoción en un lienzo eran sus valores plásticos, la materia, la luz, el color... más allá de las escenas que se representan. Dar a conocer esta nueva imagen de Delacroix, alejada de su asociación con las grandes composiciones de tema histórico, como un revolucionario enfrentado a las rígidas convenciones del arte neoclásico, es uno de los objetivos de esta exposición: “Delacroix (1798-1863)”.
La exposición, organizada por la Obra Social “la Caixa” y el Museo del Louvre, es la más completa realizada jamás sobre la trayectoria del pintor francés en España. Reúne más de 130 obras procedentes de colecciones públicas y privadas de Europa y América, que permiten reconstruir la evolución del artista, desde sus inicios, cuando buscaba la inspiración en creaciones artísticas y textos literarios, hasta la etapa final, marcada por la síntesis del conjunto de su obra.
Uno de los atractivos es poder contemplar obras que se han convertido en referentes, como “Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi”, uno de los bocetos de “La muerte de Sardanápalo” o “Mujeres de Argel en sus habitaciones (excepcionalmente prestada por el Museo del Louvre) y que Delacroix pintó de resultas del viaje que hizo por el norte de África en 1832, pasando por diferentes ciudades españolas. Este viaje le influyó profundamente, y la exposición también ahonda en el vínculo de Delacroix con España. Junto a los óleos de gran formato, se muestran bocetos, dibujos, acuarelas y grabados que ofrecen un testimonio de la vida interior del artista y lo aproximan a la sensibilidad contemporánea.
La exposición, comisariada por el conservador jefe del Departamento de Pintura del Museo del Louvre, Sébastien Allard, se puede ver en CaixaForum Madrid hasta el 15 de enero de 2012.
Delacroix hizo diversas escalas en España: Algeciras, Cádiz y Sevilla. “Todo Goya palpitaba a mi alrededor”, escribió a su amigo Pierret, manifestando suprecoz interés por el arte de la Península Ibérica. De hecho, Delacroix fue uno de los primeros en Francia en conocer los Caprichos de Goya. La exposición pretende mostrar la poderosa influencia que en su arte tuvo la figura de Goya o la incidencia que tuvo Delacroix en el gran maestro español del siglo XX Pablo Picasso, quien le honró con una serie inspirada en “Mujeres de Argel en sus habitaciones”.
El autorretrato ofrece un interesante campo de análisis, dado que Delacroix solo realizó tres enteramente de su mano, todos presentes en la exposición: el famoso “Autorretrato con chaleco verde” y el “Autorretrato como Ravenswood”, los dos del Louvre, y el “Autorretrato” ejecutado hacia 1842, procedente de la Galería de los Uffizi de Florencia.
La muestra con la que CaixaForum Madrid rinde homenaje al genial pintor francés es la más completa desde la gran exposición de París, coincidiendo con el centenario de la muerte del artista, en 1963. Además de las obras procedentes del Museo del Louvre, la exposición cuenta con préstamos de la Galería de los Uffizi (Florencia), The National Gallery (Londres), The Metropolitan Museum of Art (Nueva York), Musée d’Orsay (París), The Art Institute of Chicago, The British Museum (Londres) y el Musée des Beaux-Arts (Burdeos), así como otros valiosos cuadros de colecciones privadas / JOSÉ LUIS MARTÍN.



