El 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9.0 azotó el Norte de Japón y momentos después se originó un tsunami que se llevó muchas vidas y destruyó en un solo día lo que se había construido hace décadas. Fue una desgracia que rompió el corazón de todos los japoneses. Las imágenes de algunos pueblos, donde sólo se podía ver la devastación nos recordaba el escenario después de la Segunda Guerra Mundial.