Melilla reúne todo el misterio oriental con un sabor occidental. Es una ventana entre dos continentes, un enclave en el Norte de África desde hace más de 500 años, bañada por el mar Mediterráneo, en la que los viajeros a los que les gusta el sabor de lo inédito encuentran unas vacaciones llenas de exotismo, de variedad cultural y de actividades al aire libre. Desde el encanto de las murallas centenarias de su Ciudadela, hasta la explosión colorista de su arquitectura, con más de 900 edificios modernistas y "Art decó", Melilla ofrece a sus visitantes un sinfín de matices al recorrer sus calles. La presencia del mar y los sabores de las cuatro culturas se muestran en una exquisita gastronomía y en la variedad de costumbres y expresiones artísticas de la ciudad.
Son muchos los atractivos que invitan a conocer la ciudad de Melilla. Desde auténticos tesoros que muestran todo el esplendor de una ciudad que vivió la historia como nexo de unión de dos continentes, hasta las playas de arena fina que unen a Melilla con el mar Mediterráneo.
Durante el día, Melilla es una ciudad alegre, cultural, viva y colorista. Su clima mediterráneo, semiárido asegura una temperatura media en torno a los 18º C durante todo el año. Llegada la noche, Melilla es una ciudad llena de diversión para todas la edades, ya que es posible compartir una velada en los locales más modernos y discotequeros, o en los clásicos pubs donde la charla se extiende hasta sus amplias terrazas.
En Melilla, el mar es protagonista durante todo el año, por lo que entre sus atractivos destacan los deportes náuticos y las actividades al aire libre. Además de ser la anfitriona de la "Semana Náutica Ciudad de Melilla", que se celebra en la primera quincena del mes de agosto, la Ciudad Autónoma es un fantástico puerto para los amantes de la pesca submarina. La costa africana del Mediterráneo es uno de los lugares más bellos donde se puede practicar este deporte, con muchas más especies de peces que en la costa europea. El viento reinante en Melilla es esencial para la pesca. Los aficionados a la pesca submarina encontrarán no sólo especies de meros, abadejos, sarguitos o doradas, sino también una muy buena claridad que permite realizar bellísimas excursiones por los fondos marinos.
La arquitectura de los edificios de Melilla es en sí un gran atractivo turístico.
En la actualidad, el Puerto Deportivo Noray ofrece a los usuarios toda clase de servicios al más alto nivel. Está situado al sur de las instalaciones portuarias y dispone de capacidad para amarrar 339 embarcaciones deportivas y de recreo. Y para los que les gusta el baño tranquilo o las actividades propias de playa, Melilla cuenta con dos kilómetros de costas de arena muy fina, bañada por las seguras aguas del Mediterráneo.
Uno de los máximos exponentes del mestizaje cultural en Melilla es, sin duda, la gastronomía melillense. La cocina mediterránea, la trilogía de pescados, mariscos y moluscos, y las exquisitas comidas de sabores exóticos, con abundantes especias, son sus mejores reclamos.
Los amantes de la aventura y el descubrimiento también encuentran en Melilla un punto de partida ideal para iniciar diferentes rutas de aventura. Una de las excursiones imprescincibles es la que empieza en el Cabo de Tres Focas y Kelaya, península en la que se sitúa el macizo montañoso del Gurugú y la albufera de Mar Chica. En Kelaya hay que visitar las diferentes, pequeñas y luminosas calas, como Tramontana, Puntanegri o Charanen. Unas son calas de finas y doradas arenas, y otras están llenas de restos históricos de las culturas que por allí pasaron, como el Atalayón o Cazaza, donde desembarcó el último Rey de Granada, Boabdil "El Chico".