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La Exposición Internacional de Zaragoza que se anuncia para la primavera del 2008 mantiene una expectación inusitada. Y no es para menos, ya que el agua es el elemento central de esta magna muestra que congregará en la capital aragonesa a una buena parte de los países industrializados del mundo. El agua, que para los españoles es ya un factor añadido de tensiones, supone para millones de seres la base de la supervivencia. Por eso no es de extrañar que esta muestra congregue las miradas de los observadores a ver qué soluciones se dimanan de este foro para hacer más habitable el planeta. En España, el nonato Plan Hidrológico Nacional ha abierto una laguna virtual en el seco panorama de nuestra piel de toro. Las cuencas más caudalosas, como las del Tajo y el Ebro, son las que más conflicto plantean a la hora de distribuir esta gran riqueza acuífera que nace en nuestras sierras y serpentea por las mesetas hasta llegar cansinamente al mar. Es muy difícil distribuir una riqueza que pasa por el territorio de las Comunidades Autónomas y debe enjugar prioritariamente las necesidades de aquellos a los que riega en primer término. Y es que el agua, que es un bien perecedero, como lo son los acuíferos que se esquilman cada año por apagar la sed perentoria de quienes no tienen la fortuna de disponer de un caudaloso río, ha pasado de ser un bien común a un bien comunitario. Es decir, de un bien nacional a otro que quiere ser administrado por las Comunidades. El nuevo Estatuto de Autonomía de Aragón asegura en sus artículos 19 y 72 que "corresponde a los poderes públicos aragoneses velar específicamente para evitar cualquier transferencia de aguas a las Cuencas Hidrográficas de las que forma parte la Comunidad Autónoma... y para la defensa de esos derechos, la Comunidad emitirá un informe preceptivo para cualquier propuesta de aguas que afecte a su territorio". Ya en materia de agua, ni las Cuencas Hidrográficas están exentas del control de los poderes autonómicos. Ahora, lo difícil es administrar solidariamente el líquido y evaluar los criterios para realizar los posibles trasvases. El agua es un factor de desarrollo y Aragón lo tiene. Dentro de un año presentará la magna exposición con el tema del agua y el desarrollo sostenible. Y, con ello, Zaragoza y las otras dos provincias, Huesca y Teruel, tienen una oportunidad de coger el tren de la alta velocidad económica, como ese otro AVE que conformará el eje Madrid-Zaragoza-Barcelona de las comunicaciones rápidas por ferrocarril. La otra gran autovía, la del despegue socioeconómico, está en camino. La Expo de Zaragoza es un baluarte para conquistar mercados. Aragón dispone ya de nuevas tecnologías. El presidente de Telefónica, César Alierta, y el de Endesa, Manuel Pizarrro, dos aragoneses en la élite empresarial del mundo, exponen sus puntos de vista sobre el desarrollo de la Comunidad en estas páginas. Como el presidente Marcelino Iglesias, que presentó el nuevo Estatuto en las Cortes. Como otros relevantes representantes políticos y periodistas, que ofrecen su visión sobre el futuro de Aragón en este número especial de "Lo mejor de las Autonomías".
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