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La Asociación Empresarial Aragón Exterior (ARAGONEX) es una experiencia empresarial pionera en Aragón, cuya principal preocupación es ayudar al desarrollo empresarial de la Comunidad desde el exterior. Los integrantes de Aragonex son aragoneses o hijos de aragoneses, que llevan a cabo su actividad como empresarios o profesionales fuera de la Comunidad Autónoma de Aragón. Su fundación responde únicamente al deseo de contribuir, desde el exterior, al crecimiento de Aragón. Aragonex pretende ayudar a impulsar proyectos desarrollados desde la Comunidad: Atraer inversiones y evitar que la distancia física con los núcleos económicos más fuertes del país -Madrid y Barcelona, principalmente- no supongan una barrera. La asociación empresarial nació con la clara voluntad de convertirse en un actor más de la realidad socioeconómica aragonesa. De modo que, preservar su independencia ha sido siempre una de las premisas estatutarias de sus fundadores. Aragonex es independiente respecto de las Administraciones, de las organizaciones profesionales de trabajadores y de los partidos políticos. Debido a la necesaria implicación personal que el proyecto exige a sus socios, en Aragonex se marcaron un objetivo superior, al cual se subordinan todas las acciones: promover el desarrollo empresarial y profesional de sus socios en beneficio del interés general de Aragón; por ser éste el lugar de procedencia común de todos ellos. La asociación persigue convertirse en un lugar de encuentro único para estos aragoneses que trabajan fuera de la Comunidad Autónoma de Aragón. Por un lado, Aragonex ha demostrado su utilidad como foro de asesoramiento y ayuda mutua, procurando crear una malla comunicativa ágil que permita, de forma sencilla y directa, la presentación de problemas y la propuesta de soluciones. Por otro, Aragonex no renuncia a representar un papel protagonista en la realidad socioeconómica aragonesa, convirtiéndose en un actor participativo y de referencia. La asociación representa y gestiona los intereses generales y comunes de sus miembros ante personas y entidades privadas, públicas y, singularmente, ante la Administración. Además, quiere ser portavoz de estos planteamientos ante los medios de comunicación, proporcionando el mejor conocimiento de la función socioeconómica de la iniciativa privada y una imagen adecuada del empresario ante la opinión pública.
Por su funcionamiento y concepción, Aragonex responde al modelo anglosajón de lobby. El concepto de lobby, asociado a un grupo de personas con intereses comunes y afán de influir para conseguirlos, ya no es exclusivo de los grandes holdings. Hoy, el modelo de organización del lobby ha acabado por imponerse como una estructura común y agente de intermediación natural entre la sociedad y sus instituciones. Basta con observar la frenética actividad que los lobbies despliegan en Bruselas, la capital política de la Unión Europea. Pese a que otras Comunidades Autónomas ya disponían de asociaciones similares, la experiencia del lobby es pionera en Aragón. Aragonex es ya un canal de intermediación entre las instituciones del Estado, las Administraciones Públicas -central, autonómicas y locales- las organizaciones empresariales, las empresas y los medios de comunicación. Tradicionalmente Aragón ha destacado como tierra de emigrantes. La fuga de profesionales y directivos ha sido una constante. De modo que es sencillo encontrar aragoneses en puestos de responsabilidad de las más importantes empresas, sea en Madrid o Barcelona. Los ejemplos son ilustres: Manuel Pizarro (Endesa), Fernando Conte (Iberia), Francisco Javier Aibar (Seguridad Social) o César Alierta (Telefónica). Ocurre que el propio tejido empresarial aragonés, pese al espectacular avance de los últimos diez años, todavía no ha desplegado todo el potencial que le auguran los expertos. Así, el PIB regional ha crecido a una tasa media anual acumulativa del 2,6 por 100 y su mercado laboral ha creado más de 50.000 nuevos puestos de trabajo en los últimos siete años. Según el Servicio de Estudios de Ibercaja, la economía de Aragón crecerá por encima de la media española en los próximos años. Sin embargo, como revela el estudio, ésta ha sido menos dinámica que el resto (hasta 2002), mientras que en niveles de renta ha registrado un avance superior.
Las expectativas son realmente buenas: la economía de Aragón probablemente esté viviendo uno de los momentos más dulces de su historia reciente, una vez ha superado la profunda crisis que vivió en 1994, cuando se alcanzaron niveles de paro desconocidos desde la Transición. Aragón es actualmente motor de proyectos de la envergadura de PLAZA (la mayor plataforma logísitica de Europa, en Zaragoza), Dinópolis (un parque temático dedicado a la paleontología, en Teruel) o Walqa (uno de los parques tecnológicos pioneros en España, en Huesca). En su recorrido, Aragonex ha organizado cursos de formación, conferencias, encuentros empresariales y las ya tradicionales jornadas técnicas. Y han participado empresarios como Manuel Pizarro o César Alierta, políticos autonómicos, como el vicepresidente de la DGA, José Ángel Biel, o el consejero de Industria, Arturo Aliaga, además de periodistas, economistas... Aragonex ha organizado encuentros en los que se ha querido mostrar el interés comercial de Aragón como "apuesta de futuro"; ha desarrollado jornadas sobre los Presupuestos Generales del Estado y ha posibilitado el encuentro entre las Administraciones con el sector de las nuevas tecnologías para estudiar las oportunidades de la sociedad de la información. Aragonex ha conseguido atraer inversores a las tres provincias y ha desarrollado actos en Huesca y Teruel. De esta forma se intenta paliar la tradicional aglutinación de sinergias que se producen en Zaragoza.
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