PortadaEditorialEspecial AragónFotografíaReportajesRestaurantesOcioCuadro de HonorColumna de invitados

Portada
Editorial
Carta del director
Especial Aragón
Presidente
Parlamento
Exp. Parlamento
José Ángel Biel
Gustavo Alcalde
Estatuto
Economía
Manuel Pizarro
ExpoZaragoza
M. Palacín
Aragonex
Telefónica
Turismo
Dinópolis
Gastronomía
Jamón de Teruel
D.O. Somontano
Hotel Palafox
Zaragoza
Calatayud
Dip. Huesca
Huesca
Teruel
Fotografía
José Antonio Duce
Reportajes
Fitur
Pasarela Cibeles
Premios Princ. Asturias
SIA Asturias
Fernando Alonso
Calatrava
Exp. On-Site
Luz Imágenes
Puebla Montalbán
Cine Carmona
Carmona
Expotren
Art. Zapatero
Dip. Valladolid
Parque6Sentidos
Exp. Palacio Real
Dia FF.AA.
Ibermutuamur
Restaurantes
Aragonia
El Hueco
La Alpujarra
Ocio
Motor
Libros
Discos
Videos
Internet
Cuadro de Honor
Nombramientos
Columna de invitados

Fue la primera Denominación de Origen que se creó en España, hace más de 20 años, para garantizar su producción

Jamón de Teruel, una estrella gastronómica

RICARDO TORRES

Los cerdos tienen una alimentación controlada y se sacrifican cuando alcanzan los 120 kilos, para proporcionar un jamón de calidad.

La Denominación de Origen Jamón de Teruel comenzó su andadura tras la aprobación del Reglamento, en octubre de 1984 por la Consejería de Agricultura del Gobierno de Aragón y su ratificación posterior por el Ministerio de Agricultura, en 1985. Esta Denominación fue la primera que se creó en España para amparar, controlar y garantizar la producción de jamones. Esta condición pionera no sorprende si se tiene en cuenta la tradición existente en la provincia en el consumo de productos derivados del cerdo y, más concretamente, en la elaboración del jamón serrano.

Junto a la aprobación de su Reglamento la Denominación de Origen Jamón de Teruel fue incluida en 1997 entre los alimentos protegidos por la Unión Europea por estar elaborados en zonas geográficas concretas y bajo condiciones estrictas de calidad.

El Reglamento establece el área geográfica de la provincia de Teruel como zona para la producción de cerdos cuyos perniles vayan a ser utilizados para elaborar jamones con la Denominación. El tipo de ganado es el procedente de cruces de razas Landrace (tipo estándar) y Large White, en lo que respecta a la línea madre; y Duroc para la línea padre.

Las granjas de producción de lechones y las de cebo de cerdo deben estar enclavadas en la provincia de Teruel. En cuanto a la alimentación de estos animales, se prohibe todo tipo de pienso que origine aromas o sabores extraños, y se exige que, en los quince días anteriores al sacrificio, el cerdo no sea medicado. Y una dieta en la que se reduce la proteína y grasa en pienso para ralentizar el crecimiento en su última fase de vida, con el fin de conseguir una mayor infiltración de grasa intramuscular.

El color rojo brillante hace aún más apetitoso el jamón de Teruel en los platos.

En los secaderos, que deben estar como mínimo a una altura de 800 metros sobre el nivel del mar, se realiza la elaboración del jamón, con una duración mínima de catorce meses. Este proceso incluye una fase de curación, con una duración mínima de nueve meses; y una fase de maduración, durante la cual el jamón alcanza sus características de sabor y aroma. Concluida la elaboración, los veedores del CRDO comprueban cada una de las piezas e identifican las que son aptas mediante una vitola numerada y una marca grabada al fuego en la corteza. Es la característica "estrella de ocho puntas", con la palabra Teruel, que es sinónimo de calidad.

El Consejo Regulador alcanzó en 2005 una producción de 477.497 piezas, y fue líder en la producción nacional de perniles con marchamo de calidad. Una tercera parte de los jamones con DOP de España lleva grabada a fuego la estrella de ocho puntas, sello de identidad del Jamón de Teruel.

En poco más de cinco años, la producción se ha duplicado. De los primeros 1.800 jamones comercializados en 1985 se pasó a 35.000 en 1990. Y luego una escalada vertiginosa: 115.000 en 1997; 312.000 en 2000 y 450.000 en 2002, consiguiendo ser la Denominación de Origen de España que más perniles produce.

El Jamón de Teruel ha pasado de ser un producto tradicional y familiar a liderar la economía de la provincia. Se puede afirmar que es la mayor empresa de Teruel, con más de 2.000 puestos de trabajo directos y 1.000 indirectos en una población de 143.000 habitantes. El casi medio millón de piezas producidos en 2005, han supuesto un volumen de ventas de 38 millones de euros, cifra a la que hay que sumar otros 50 millones de euros procedentes de las ventas del resto de la canal del cerdo, es decir de productos como paletas, lomos y embutidos en general.

Los mercados nacionales en los que se vende el Jamón de Teruel son principalmente Levante, Cataluña y Aragón. En el extranjero: Alemania, Reino Unido y Francia. En muchos países de Latinoamérica y en Japón.

Veinte años de amores

ENRIQUE BAYONA
Presidente de la D.O. Jamón de Teruel.

La historia del Jamón de Teruel se escribe desde lo más profundo del corazón. Han sido veinte años de amores y desamores, de altos y bajos?pero, al final, ha merecido la pena. Una relación que ha madurado en el tiempo y que hoy vive uno de sus mejores momentos. Apenas 10 hombres creyeron en él hace dos décadas. Nació entonces la primera Denominación de Origen de jamón del país y la tercera del mundo. Hace ahora algo más de 20 años salieron al mercado los primeros 1.800 jamones de Teruel. De esa cifra, se ha pasado hoy al medio millón de perniles con estrella. Un esfuerzo que se ha sabido recompensar, no en vano, la Unión Europea protege al Jamón de Teruel como alimento de calidad. De ser un producto tradicional y sustento de familias, ha pasado a ser uno de los principales pilares de la economía de la provincia de Teruel. Con casi dos mil empleos, es la mayor empresa de Teruel. Y no se ha tocado techo.

El propio nombre del Jamón de Teruel traslada a los sentidos la textura, la fragancia y el sabor de un producto milenario. El Jamón de Teruel ha sido, desde siempre, la parte mas preciada de los cerdos criados en nuestros campos y la pieza estrella en el arsenal de la despensa turolense.

En la elaboración de este manjar se aplican técnicas ancestrales de salazón y curado, inalterables al paso de los siglos, fruto de la sabiduría popular que ha dado lugar a la vasta cultura gastronómica española. La fórmula, transmitida de generación en generación, estuvo al servicio de la familia proporcionándole recursos de subsistencia económica o alimenticia; y, en ese marco, dio lugar a tradiciones que todavía se perpetúan en muchos puntos de nuestra geografía.

El Jamón de Teruel ha alcanzado hoy su más alta estima. Es cada día más conocido, no sólo en España, sino en Europa y en algunos otros países del mundo, que ya han sucumbido a su delicado sabor. Su presencia viste de gala cualquier mesa, y no digamos ya cuando el maestro cortador, con habilidad rayana en el arte, parece acariciarlo con el acero para arrebatarle los suspiros que deleitan el paladar de los comensales.

El Jamón de Teruel posee incomparables virtudes, pues enaltece la humildad de un bocadillo, combina con medio universo vegetal y es capaz de mezclarse en mil y un guisos. Poco importa su presentación formal, pues sea rústica o refinada, desnuda de aderezo o rodeada de primores, la exquisitez de este bocado daría pie a un tratado culinario.

Como presidente de la Denominación de Origen, les invito a que degusten unas lonchas de Jamón de Teruel. Es sin duda el mejor embajador de esta tierra, y una magnífica carta de presentación para los turolenses. Una provincia trabajadora, sencilla y humilde, virtudes sin las cuales sería imposible lograr la excelencia de nuestro producto estrella.

 

Jamón de Teruel

   

  NÚMEROS ANTERIORES