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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, elogió la labor del presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, durante la presentación del Expotren que muestra la nueva imagen de la Región. "Veinte años han servido para que Extremadura pasara de ser básicamente agraria a liderar la Sociedad de la Información. El Expotren es un AVE para un maquinista de lujo, para mi amigo Juan Carlos Rodríguez Ibarra". La imagen de un tren procedente de Extremadura que llega a Madrid no es nueva. En el pasado otros trenes, muchos trenes, salieron también de esa tierra para llevar a miles de extremeños a estaciones del resto de España en las que apearon sus anhelos e ilusiones. Más de un millón de extremeños, entre otros mi abuelo, la misma población que tiene hoy Extremadura, emigraron a otras regiones y países. De ellos, más de 200.000 llegaron a Madrid. Lo hicieron convencidos de que el esfuerzo merecía la pena, pero nunca desprendieron de la nostalgia de dejar atrás a la familia ni perdieron los recuerdos de un entorno conocido. Ahora el tren llega de nuevo a Madrid, pero ya no hay nostalgia. Si entonces era una nostalgia amarga, hoy podemos hablar de una ilusión dulce: La ilusión de quien mira atrás con la convicción de que las cosas han cambiado y nunca volverán, y lo han hecho para mucho mejor; un sentido que les hace sentirse orgullosos de su tierra y de los esfuerzos que han hecho posible este cambio. Extremadura es uno de los territorios que ha visto más cambios y en menos tiempo. Los últimos años han sido escenario de cambios muy profundos en toda España, pero en el caso de Extremadura éstos han sido aún más significativos. Lo decía Juan Carlos, es verdad, ya no hay una España profunda. Todas están al aire, son libres y vuelan alto, como lo hace Extremadura. No cabe duda que la transformación que ha sufrido Extremadura se ha debido fundamentalmente a los extremeños, a su trabajo, a su esfuerzo, a su dedicación diaria, al empeño de un millón de personas que han tenido siempre presente que la principal responsabilidad del desarrollo de su región recaía en ellos mismos. Algo más de veinte años han servido para que Extremadura pasara de ser Comunidad básicamente agraria a estar en primera línea tecnológica. Sin dejar de ser líderes en agricultura y ganadería, Extremadura es hoy una economía fuerte y plenamente tercerizada. En veinte años Extremadura ha sido la segunda región española que más creció en renta per cápita, sólo por detrás de Madrid, y en el mismo periodo el Producto Interior Bruto per cápita de la región subió diez puntos, del 57,9 en 1980 al 67,4 por 100 en 2005, y la tasa de paro se ha reducido a la mitad. Hace veinte años uno de cada tres extremeños se dedicaba a la agricultura; ahora, sólo uno de cada ocho. Y la población ocupada en los servicios ha pasado del 45 por 100 al 62 por 100 actual. Veinte años han dado la vuelta al sistema educativo y sanitario de esta región. La tasa de mortalidad infantil a principios de los 80 era en Extremadura de 14 por 1000 y ahora está en 3,6 por 1.000, ya por debajo de la media española, que está en 3,9 por 1.000. La esperanza de vida que entonces era de 74 años hoy se sitúa en torno a los 79 años. Desde principios de los años 90 Extremadura ha conseguido escolarizar a todos los niños y niñas de tres a cinco años, y si hace más de veinte años la tasa de escolaridad en estas edades era del 85 por 100, hoy está en el 100 por 100. El número medio de alumnos por profesor se ha reducido en cinco alumnos y las bibliotecas se ha multiplicado por dos. Pero estos veinte años han estado simbolizados por Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Él ha sabido liderar un proyecto de transición al desarrollo, el de Extremadura, y ha tenido siempre las ideas claras sobre lo que esta tierra necesitaba y podía alcanzar. Ha tenido las ideas claras y, como bien conocemos, las ha expuesto siempre sin pelos en la lengua, como debe ser. No conozco a nadie como él en su empeño por conseguir lo que quiere. No he conocido a nadie que sepa intuir cuáles eran las necesidades del futuro y las urgencias del presente. A través de los ojos de Juan Carlos Rodríguez Ibarra muchos hemos alcanzado a ver por dónde deberíamos dirigir nuestros pasos si queríamos que nuestras decisiones repercutieran de verdad en un futuro mejor para todos.
A nadie le extraña oir hablar de Extremadura como la Comunidad en la que mayor desarrollo tecnológico comparativo se ha producido de toda España, y eso tiene que ver especialmente con el empeño personal de Juan Carlos, que supo ver ya a mediados de los 90 la necesidad de apostar por la Sociedad de la Información, como la habéis llamado. Quiero recordar que Extremadura ha sido la primera región en la que todos sus municipios y pedanías tienen acceso a banda ancha. La tasa de ordenadores por alumnos en la enseñanza es la mejor del país. Esta región ha conseguido reducir la tasa a un ordenador por cada dos alumnos, una proporción que la media española eleva hasta un ordenador por cada ocho alumnos. Es ahora el resto de España quien tiene que correr detrás de Extremadura, porque aquí es donde está el futuro. También han sido pioneros en la introducción de las nuevas tecnologías en el sistema sanitario y ha sido la primera Comunidad en instalar un sistema de consulta médica en Internet. Pero el trabajo realizado en esta región no queda circunscrito al área recnológica. Extremadura se encuenrra en las primeras posiciones en atención a personas mayores y es la que tiene mayor proporción de centros residenciales públicos. El servicio sanitario de salud ha pasado por el modelo de habitación única por paciente y desde el año 2002 se ha implantado ya en cuatro hospitales de la red pública. Extremadura es también la que más gasta en educación en porcentaje sobre su PIB. Ha sido la primera en dar el 0,7 por 100 de su presupuesto a la cooperación y al desarrollo. Ha sido la primera en crear la figura del Defensor del Discapacitado o la figura del Defensor de los Usuarios del Sistema Sanitario. Se encuentra, además, entre las Comunidades menos endeudadas y es una de las regiones más emprendedoras. El Gobierno y España, en general, han mirado con atención los cambios que se producían en Extremadura, pues no eran ajenos a los que en uno y otro sentido se debían producir en nuestro país. A los pocos meses de salir investido como presidente elaboramos el Plan Extremadura. Fue, ante todo, fruto de la tenacidad incansable de presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Fue el primer plan terrotorial de esta Legislatura y tenía dos objetivos: favorecer la vertebración del territorio y compensar las desigualdades. Ese Plan ha comprometido tres mil millones de euros, que se están invirtiendo en abastecimiento de agua, conservación ambiental, desarrollo de infraestructuras, mejora de la educación y de los servicios sociales. Y no quiero olvidar una de las principales actuaciones de este Plan: Ratifico que está previsto que la Línea de Alta Velocidad entre Badajoz y Madrid entre en servicio a partir de 2010. El Expotren es de gran valor para que los españoles de todos los rincones conozcan más de cerca las posibilidades que ofrece esta tierra y es una oportunidad para que los extremeños que viven fuera de ella se reconcilien con el pasado reciente de su región y descubran los grandes cambios que se han producido gracias a ellos y al esfuerzo de muchos familiares que aquedaron allí, sin coger ese tren que hace años abrió nuevos caminos: El tren de la vida de Juan Carlos; un tren de Alta Velocidad para un maquinista de lujo y ejemplar: mi amigo Juan Carlos Rodríguez Ibarra
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