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Aragonia Paradis (Zaragoza)

Supremas exquisiteces en Zaragoza

KARLOS DIUK

Jesús Solanos, maitre de Aragonia Paradís, que es también vicepresidente de la Asocación de Sumilleres de Aragón.

El Restaurante Aragonia Paradís, situado en el atrio del Hotel Palafox de Zaragoza, es todo un santuario de supremas exquisteces gastronómicas. Sólo con ver la sugerente y amplia carta de entrantes fríos y calientes, ensaladas, arroces y pastas, pescados y carnes, se le abre el apetito a cualquiera. Y no es para menos si se tiene en cuenta que aquí se puede pedir desde un finísimo carpaccio de buey con rúcula, parmesano y virutas de foie, al trío de terrinas de foie con confitura de rosas, bouquet de frutas y melaza de vino tinto. Desde una sabrosa empanada con sardinas del Cantábrico a los chipirones a la plancha, con papada ibérica confitada y aceites de tinta y romero. Y esto en diez sugerencias cualquiera de ellas asombrosa.

¡Y qué decir de los arroces y pastas!. Se puede elegir el caldoso de bogavante, el de verduras de las Cinco Villas con azafrán de Monreal del Campo, la Fideuá con mejillones, gambas y alioli de pimentón de la Vera, y la pasta artesana a la carbonara con panceta ibérica y pimineta rosa. Todo impresionante.

Y los pescados, fresquísimos. Recomendamos el mero a la plancha con rissotto de berberechos y navajas, y el rodaballo también a la plancha con patatas confitadas en aceite de trufa blanca y setas de temporada.

En carnes, las carrilleras de cerdo ibérico estofadas al vino tinto con manzana asada al Calvados resultan exquisitas. Sin olvidar el ternasco de Aragón asado a baja temperatura con cus-cus a la canela y salteado con calabaza y calabacín. Y las codornices en tres servicios: consomé con rosas, canelón con pera y rellenas de trompeta negra y butifarra.

Los postres son igualmente para chuparse los dedos. Desde el melocotón de Calanda en almíbar de jazmín, con pan de especias y requesón, al bavaroise de mango con bizcocho de naranja en timbal con helado de mandarina. Y todo regado con vinos de una nutrida bodega, de las mejores de España, que recibió varios premios. Y en un ambiente con luz tenue que invita a la intimidad.

 

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