Pasear por intrincados caminos entre extensos viñedos que llegan hasta donde se pierde la vista es uno de los placeres que se encuentran los turistas en la Comunidad Autónoma de La Rioja. Esta pequeña tierra, que sólo supone el uno por ciento del total del territorio de España, está lleno de tesoros turísticos por descubrir. Desde sus impresionantes y bucólicos paisajes, hasta su milenaria cultura que incluso esconde las raíces de nuestro idioma en esos templos de la gramática como son los monasterios de Yuso y Suso.
Una visita a La Rioja puede empezar por su capital, Logroño, en la que pasear por sus céntricas calles Laurel o San Juan se convierten en todo un acontecimiento, ya que desde el primer momento el visitante se impregna de un aroma especial. Visitar la plaza de Abastos y la del Mercado, la concatedral de la Redonda con sus "torres gemelas" y degustar las especialidades de los bares es una buena forma de conocer esta magnífica ciudad.
La ruta podría seguir por Briones, donde se ubica el Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco. Éste es un lugar ideal para conocer los métodos de elaboración, fabricación de barricas, botellas, el transporte, los vinos del mundo, su historia y, sobre todo, la amplia cultura que el vino ha producido en todo el orbe. Para completar la visita se puede realizar un curso de Cata en el propio museo o en otros muchos lugares por toda Región, como en la Cofradía del Vino de La Rioja, en el Consejo Regulador, y en bodegas y asociaciones.
La Ruta de la Lengua Castellana parte de los monasterios Patrimonio de la Humanidad de Suso y Yuso, en San Millán de la Cogolla.
Los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla suponen una visita cultural única. El Monasterio de Suso surgió de las cuevas que habitaron los eremitas discípulos de San Millán, en el siglo VI. Las sucesivas ampliaciones, que convirtieron aquellas cuevas en cenobio y en monasterio, se pueden observar en los diferentes estilos arquitectónicos que se fueron superponiendo: Visigótico, Mozárabe y Románico. La importancia cultural de Suso se manifiesta en la colección de manuscritos y códices que salieron de su escriptorio. El Monasterio de Yuso, construido para ampliar el de Suso en el siglo XI, destaca por sus grandes dimensiones. Fue reconstruido entre los siglos XVI y XVIII; y en él se conjugan diferentes estilos: Renacentista y Barroco, principalmente. De especial interés es el conjunto formado por la biblioteca y el archivo, que se consideran como los mejores de la España monasterial.
De camino hacia el municipio turístico de San Millán se encuentra Berceo, la localidad cuna de Gonzalo de Berceo, el primer poeta de la lengua castellana. Desde San Millán merece una visita Santo Domingo de la Calzada, con su catedral, sus calles y su magnífico parador, antiguo hospital de peregrinos. La ciudad es una joya del Camino de Santiago. Vinculada al Santo Domingo, natural de Viloria, y a sus obras de construcción sobre la calzada romana, la localidad nació y creció a partir del citado hospital de peregrinos que fundó el Santo alrededor de la segunda mitad del s. XII, además de un puente sobre el río Oja para facilitar el paso de los peregrinos.
Pero además, La Rioja satisface la curiosidad de todo turista, ya que también tiene entre sus tierras paisajes para todos los gustos. Verdaderos paraísos naturales son las sierras de la Demanda y de Urbión. La primera, techo de La Rioja, tiene a simple vista dos curiosidades. Por un lado, posee el pico más alto de la Región, el majestuoso San Lorenzo, de 2.260 m., a cuyos pies está la moderna estación de esquí de Valdezcaray. Por otro, en su pico Gatón nace el río Oja, que da nombre a esta Comunidad. Los buitres se confunden con el paisaje marrón del suroeste riojano en los Valles de La Rioja Baja, Reserva de la Biosfera.