El empresario Miguel del Valle completa su negocio de restauración con esta magnífica chocolatería situada en la calle Costa Rica, de Madrid: "La Madrileña". Se trata de un nuevo concepto que combina la clásica chocolatería de la capital con la heladería más moderna, donde los zumos y batidos se sugieren con cócteles tropicales.
Lo primero que asombra en esta moderna chocolatería de corte clásico es una réplica de La Cibeles y unos camareros vestidos de chulapos. Pero no se trata de que estemos en la Feria de San Isidro sino que la indumentaria está perfectamente elegida para el fin que se desea: Ofrecer un cholocate de gran calidad, a la antigua usanza madrileña y con unos sabrosos churros, porras, bollería y picatostes. El chocolate lo ha elegido el propio Miguel del Valle después de haber probado una serie de excelentes cacaos de las firmas más reconocidas. Además, el cliente puede saborear distintos tipos de cafés y tés e infusiones terapeúticas y reconstituyentes que hacen olvidar las penas.
Los zumos y batidos son tan naturales como nutritivos. Los hay de piña, guanábana, maracuyá, mango, tamarillo, papaya, guayaba y mora que se pueden degustar solos o con distintas combinaciones, con ron, whisky, vodka y ginebra.
Los helados tienen también un gran protagonismo en la chocolatería-heladería "La Madrileña". Hasta 24 clases de helado se pueden saborear desde la mañana hasta la madrugada. Los hay clásicos, de chocolate, nata, fresa y vainilla. Los hay sin azúcar, de yogur con mango, turrón, vainilla y chocolate. Y Premium, con chocolate blanco con chocoflakes, biscuit con cookies, leche merengada con canela de Ceylán y plátano al chocolate con nueces. A todo ello se unen las rosquillas, los profiteroles, los panetones... Para chuparse los dedos.