Si se quiere degustar un marisco de calidad y acompañarlo de una buena cerveza tirada al método tradicional hay que acudir al Nuevo Puerto. Se trata de un pequeño establecimiento lleno de encanto, situado junto a La Vaguada, en la calle Islas Cíes, 47 de Madrid. Aquí, de la mano de Ángel Luis Jiménez, se pueden saborear unas exquisitas gambas y cigalas de Huelva, y unas quisquillas, nécoras, centollos y percebes de Galicia excelentes. Y a precios razonables. De ahí que tenga el éxito asegurado.
En el Nuevo Puerto siempre hay clientes que esperan ser satisfechos con estos regalos del mar. Y también con esos pescaditos fritos al estilo andaluz; con los berberechos, mejillones y anchoas de Santoña; con unos calamares turgentes y tiernos y un pulpo grande y sabroso. Toda la barra está dedicada a los clientes que piden las cañas, los buenos vinos de Ribeiro, Albariño, Rueda, Rioja y Cádiz (Barbadillo), los aperitivos y las raciones. Pero, además, el pequeño restaurante cuenta con mesas para quienes prefieren disfrutar también de platos especiales, como el cogote de merluza y la ventresca de bonito a la plancha, el chuletón gallego con patatas y pimientos de Padrón, y un plato estrella: el rabo de toro. Con estos manjares es difícil olvidar que se come de maravilla en esta cervecería. Los afortunados lo llenan a rebosar los largos fines de semana, donde las reservas de mesas se suceden con varios días de antelación. Ya es como un rito acudir a tomar unas cañas o unos dobles de cerveza tirada al sistema tradicional y olvidarse de ir a comer a otro lugar. Porque aquí el cliente se siente colmado de exquisiteces.
El propietario, Ángel Luis Jiménez, sigue la pauta de las cervecerías-marisquerías madrileñas de alta calidad, donde la bebida es la excusa para ir a saborear suculentos manjares. En este local, de una decena de mesas y una bien avituallada barra, se sirve gran variedad de laterías y los mejores mariscos y pescados de Madrid, que es el mejor puerto de España. En este caso, el Nuevo Puerto.