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Durero y Cranach, en una exposición de 234 piezas sobre el Arte y el Humanismo alemán en el Thyssen

El arte en la Alemania del Renacimiento

JOSÉ LUIS MARTÍN

El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan "Durero y Cranach. Arte y Humanismo en la Alemania del Renacimiento", una exposición centrada en dos de los más grandes artistas de la época que representaron dos corrientes distintas. La exposición recoge 234 piezas de pintura, dibujo, estampas, orfebrería, armaduras y otros objetos decorativos, en lo que puede considerarse la primera exposición que se dedica en España al Renacimiento alemán de forma global.

Como arranque de la próxima temporada de otoño, el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan una ambiciosa exposición sobre la riqueza y variedad del arte del Renacimiento alemán, un arte que tuvo su propia identidad, distinta tanto de los modelos flamencos como de los italianos (aunque también existiera una fuerte relación con ellos). La exposición se enmarca dentro del acuerdo de colaboración entre el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid. Este acuerdo, que abarca actividades expositivas, educativas y de difusión, tiene su principal reflejo en la organización de exposiciones que se distribuyen en las dos sedes, lo que posibilita la realización de muestras de gran formato.

"Durero y Cranach. Arte y Humanismo en la Alemania del Renacimiento" propone un recorrido por el arte alemán desde finales del siglo XV a mediados del siglo XVI, centrada en dos de sus más grandes artistas, Alberto Durero (1471-1528) y Lucas Cranach el Viejo (1472-1553), y en menor medida Hans Baldung Grien (1485-1545) o Albrecht Altdorfer (c. 1480-1538), junto con otros destacados pintores que siguieron la estela de los maestros. La exposición abarca un periodo y unos artistas poco frecuentes en las exposiciones españolas.

Uno de los aciertos de la exposición, sin duda uno de sus elementos más atractivos, es ofrecer una visión del arte de la Alemania del Renacimiento desde un punto de vista global, tanto en lo que se refiere a la diversidad de las manifestaciones artísticas, y la importancia que tenían cada una de ellas en su época, como al papel que jugó el arte en los cambios políticos y religiosos que tuvieron lugar en esa época convulsa. Así, la exposición recoge pintura y dibujo, grabados y estampas (haciéndose eco de la importancia que supuso la invención de la imprenta para la difusión del conocimiento), diseños, objetos decorativos, y hasta armaduras y otros útiles de la guerra y la caza. Todo ello en su conjunto da una idea no sólo del arte sino también de la sociedad, la política y la religión de esos años en los que se está produciendo un profundo cambio promovido por la Reforma religiosa y el nacimiento de los grandes imperios transnacionales.

"Durero y Cranach. Arte y Humanismo en la Alemania del Renacimiento" corresponde a una época de grandes cambios y conflictos sociales y políticos, que se reflejan en el arte. La exposición destaca la contradictoria coexistencia de opciones artísticas y culturales que ofrecen una imagen medida y controlada de la realidad, que tendrá su mejor referente en aspectos de la obra de Alberto Durero (sobre todo en sus escritos teóricos) frente al gusto de determinados artistas como Altdolfer, Grünewald, Cranach o incluso el mismo Durero, en series como "El Apocalipsis", por una representación del mundo como drama y conflicto.

La exposición pone de manifiesto, también, dos funciones muy distintas de la obra de arte. Mientras que en la primera parte de la exposición se hace hincapié en la función estética, en la segunda se ve cómo, sin perder su valor artístico, la imagen puede adquirir aspectos más prácticos y funcionales relacionados con la religión, la representación política o la guerra. La muestra está dividida en dos partes: una denominada "Los artistas y su mundo", ubicada en las salas del Museo Thyssen-Bornemisza, y una segunda titulada "Un mundo en conflicto", en las salas de la Fundación Caja Madrid.

"Los artistas y su mundo" muestra suspreocupaciones: cómo veían su entorno y se reían ellos mismos, cómo concibieron su status, su imagen sobre la religión, cuáles eran sus intenciones estéticas o el uso de los recursos técnicos, como la imprenta. Esta sección narra las preocupaciones de los artistas a través de los siguientes temas:

Sala 1: "Orgullo y melancolía. Una imagen del artista alemán": muestra la imagen que los artistas tenían de sí mismos y cómo querían ser vistos.

Sala 2: "Nuremberg": refleja la colaboración de Durero con orfebres y artesanos para el diseño de objetos decorativos.

Sala 3: Italia: "Aquí soy un señor" (expresión de Durero): hace referencia a los viajes de Durero a Italia y cómo asimila los modelos italianos y la concepción del artista.

Sala 4: "Ciencia y pintura". Muestra el trabajo teórico de los artistas del Renacimiento, sobre todo en estudios sobre el desnudo y la anatomía humana.

Sala 5: "Otros cánones de belleza", contrapone al modelo idealizado propuesto por Durero, los modelos más sensuales, carnales y realistas de artistas como Cranach o Grien.

Sala 6: "Discusiones humanistas: antigüedad y naturaleza". Temas recurrentes en la pintura del Renacimiento alemán y en otras ramas del saber y de la cultura de la época.

Sala 7: "Apelles Germaniae". Algunos de los ejemplos más sobresalientes que el artista alemán nos legó de la naturaleza, a la que se acercó casi como un naturalista.

Sala 8: "¿Un retrato germánico?". Demuestra que Alberto Durero creó un patrón de retrato germánico que supera los modelos flamencos y que tuvo una amplia repercusión.

La segunda parte, "Un mundo en conflicto", recoge la reacción de los artistas frente al mundo del poder político, de la religión entendida como enfrentamiento y de la guerra como medio de resolver problemas. Se estructura de la siguiente manera:

Patio Central: "La Reforma de la imagen religiosa" e "Imágenes de la salvación".

Sala 2: "La Pasión de Cristo".

Sala 3: "Maximiliano I". El emperador dio gran importancia a las artes como propaganda y encargó a los grandes artistas de la época, y especialmente a Durero, diseños para sus armaduras, carruajes y otros objetos, además de retratos.

Sala 4: "Imágenes como palabras". Cuadros y dibujos que tratan de enseñar de una forma sencilla la nueva doctrina luterana.

Sala 5: "De la caballería a los cañones: hacia una imagen moderna de la guerra". El mundo caballeresco, los deportes de moda como la caza o los torneos, o temas de actualidad, como los conflictos sociales y las guerras fueron temas favoritos de los grabadores de estampas y reflejan la sociedad de la época.

Las obras que componen la exposición proceden de muy diversas colecciones públicas y privadas. Destaca la excepcional colaboración del Museo del Louvre, así como el generoso préstamo procedente de la Colección del Barón Edmond de Rothschild, los más de 30 grabados de la Biblioteca Nacional o el préstamo de Patrimonio Nacional, en especial un espectacular tapiz con el tema de "El Apocalipsis", de Durero, de 8 x 5 metros, que raramente ha estado expuesto al público, y ocupa un lugar privilegiado en las salas de la Fundación Caja Madrid. También destaca la rica colección de Renacimiento Alemán que tiene el Museo Thyssen-Bornemisza, algunas de cuyas obras más valiosas han sido seleccionadas para esta exposición.

La lista de prestadores insignes es larga. Baste como ejemplo la Albertina y El Kunsthistorisches Museum de Viena, el Landesmuseum Joanneum de Graz, el Metropolitan Museum de Nueva York, la National Gallery de Washington, el Museo del Prado, la National Gallery de Londres, el Ashmolean Museum de Oxford, el Fitzwilliam Museum de Cambridge, la Galleria degli Uffizi de Florencia, la Galleria dell?Accademia de Venecia y el Rijksmuseum de Amsterdam. Asímismo, han colaborado grandes museos alemanes como los Staatliche Museen de Berlín, la Staatliche Kunstsammlung de Dresde, el Städel Museum de Frankfurt y el Germanisches Museum de Nuremberg.

 

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