Se exponen 130 obras, esculturas, relieves en alabastro y mármol, pinturas, orfebrerías, libros y enseres litúrgicos
Las Edades del Hombre caminan en Ponferrada
CARLOS GARCÍA
La Fundación Las Edades del Hombre celebra con éxito la decimocuarta exposición, en Ponferrada, que lleva por título "Yo camino". Ciento treinta obras, entre esculturas y relieves de madera policromada, en alabastro y mármol, además de pinturas sobre lienzo, tabla o cobre, piezas de orfebrería, libros y enseres litúrgicos integran la amplia exposición. La Basílica de Nuestra Señora de la Encina y la Iglesia de San Andrés son los lugares donde se exhibe esta importante muestra sacra.
Entre los autores de las obras destacan Diego y Gil de Siloé, Tomás Sierra, Enrique de Arfe, Gregorio Fernández y Luisa Roldán. La Diócesis de Astorga, con 42 obras es la que aporta mayor número de piezas, delante de la de León, con 18, Burgos, con 14; Valladolid, con10; Palencia, con 9; Segovia, 8; Salamanca, 7; Zamora, 6; Osma Soria, 4 y Ciudad Rodrigo, 3. Fuera de Castilla y León se exhiben 6 obras de Santiago de Compostela, 2 de Plansecia Cáceres , una de Orense y otra de Santo Domingo de la Calzada.
La superficie expositora es de 1.850 metros cuadrados, con un recorrido longitudinal de 150 metros, distribuidos en tres zonas: la Basílica de la Nuestra Señora de la Encina, el "Puente de las Estrellas" y la Iglesia de San Andrés.
La imagen que ilustra el cartel se encuentra en la portada del sur de la Iglesia parroquial de Santa Marta de Tera, Zamora, en la Vía de la Plata. Para guiar los capítulos de esta muestra la Fundación de Las Edades del Hombre quiere servirse de un texto evangélico muy conocido, la narración de San Lucas sobre los discípulos de Emaús. Este relato evangélico es un progresivo descubrimiento del Resucitado y del sentido de la vida.
Camino, desaliento, presencia del desconocido, diálogo personal, temas sobre Cristo y las Escrituras, descubrimiento ulterior, vuelta a Jerusalén, comunicación de la experiencia... todo ello es un resumen de teología narrativa, de renovación y aire fresco. A la vez es el Camino de Santiago, que recorremos de forma virtual en uno de los capítulos de la exposición. El final de la misma es un encuentro eclesial que sirve de pauta para el camino de la vida.
Sobre restos romanos, a finales del siglo XI, resurgió la vida monástica en la comarca del Bierzo, concretamente, en el corazón del valle Pons Ferrata por la construcción de un puente con barandillas de hierro sobre el río Sil, que facilitaba el paso de los peregrinos por el Camino de Santiago a Compostela. El núcleo urbano se conformó como un ámbito religioso y señorial que pasa a los templarios en 1178, erigiéndose el castillo para defender a los peregrinos que iban a Compostela. En 1187 se habla del "Consilio Pontis Ferrati", como villa organizada desde el punto de vista jurídico y religioso, con una parroquia dedicada a San Pedro, confirmado por los fueros y la repoblación de la comarca por Alfonso IX de León en 1202.
A comienzos del siglo XIII surgen dos iglesias, la Basílica de Nuestra Señora de la Encina, como principal, y la iglesia de San Andrés, inmediata a la fortaleza de los templarios.
La exposición se alinea a través de varios capítulos: Red de caminos. El cansancio del camino. Caminos de la Iglesia. Palabra compartida. Encuentros del Camino. Testigos del camino. Camino de Santiago (este capítulo no tiene obras de arte, no tiene texto, pero está lleno de vida, de experiencias. Es el Camino de Santiago que, de modo virtual, invita a recorrer a todos los visitantes de la exposición). Y el último capítulo, "Yo estoy con vosotros". Este último capítulo está dedicado a la Iglesia y a su labor de comunicación de la Buena Nueva a través del testimonio de todos los creyentes. Por ello son presentadas representaciones de los testigos de la Comunidad y los símbolos que la cobijan y fortalecen, como las cruces parroquiales o la pila bautismal.