Los siete centros turísticos de la provincia vallisoletana recibieron miles de visitantes en un "Verano de Sensaciones"
Valladolid: Más de 300.000 turistas
CARLOS GARCÍA
Los visitantes a los centros turísticos de la Diputación de Valladolid en los meses de julio y agosto, coincidiendo con la programación "Verano de Sensaciones" organizada por la institución en el Museo del Vino, Museo de las Villas Romanas, CIN Matallana, Canal de Castilla, Valle de los Seis Sentidos-Centro de Interpretación Valle de Esgueva, Villa del Libro de Urueña, y Centro Etnográfico "Joaquín Díaz", fueron 85.500 (14.800 durante los fines de semana). Los siete centros turísticos de la Diputación de Valladolid ubicados en la provincia recibieron en el transcurso del año 2007 la visita de 300.000 personas, distribuidas entre enero y agosto de 2007. Precisamente los fines de semana han concentrado la organización de actividades en los centros turísticos: Catas para descubrir los vinos de la provincia de Valladolid, que ha llegado a reunir en el Museo del Vino de Peñafiel a 250 personas en los cuatro fines de semana del mes de julio, espectáculos de danzas romanas, que han presenciado cerca de 900 personas durante los viernes de agosto en el Museo de las Villas Romanas de Almenara de Adaja, observación de las estrellas en el CIN de Matallana, donde se han dado cita hasta 273 personas en las noches de los viernes (agosto), proyecciones cinematográficas (jueves de agosto) en la Villa del Libro de Urueña, con más de 200 espectadores, y gymkhanas ?atípicas? en el Valle de los Seis Sentidos-Centro de Interpretación Valle de Esgueva, donde han participado más de 600 personas en los cuatro viernes del mes de agosto.
El "Verano de Sensaciones" ha completado su oferta con exposiciones temporales en el Museo del Vino ("El Vino y el Cómic" y "La vida sigue igual", en agosto y septiembre), y alquiler de bicicletas y karts, actividades de senderismo, paseos en barca y en coche de caballos, visitas guiadas a centros de interés turístico, talleres y toda la oferta propia del Canal de Castilla, Matallana, Museo de las Villas Romanas, Villa del Libro y Valle de los Seis Sentidos.
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Más de 7.000 espectadores asistieron a los Conciertos de Órgano y a las Veladas Musicales en los Castillos. A la oferta de los centros turísticos, la programación de la Diputación para los meses del verano se ha extendido a las iglesias (Peñafiel, Torrelobatón, Villalón de Campos, Medina del Campo, Cubillas de Santa Marta, Tordesillas, Matapozuelos, Medina de Rioseco, La Seca, Olmedo, Castronuevo de Esgueva y Morales de Campos) y castillos de la provincia (Torrelobatón, Montealegre, Villafuerte de Esgueva, Íscar y Portillo), donde han tenido lugar magníficos conciertos. Los sábados y domingos, se realizaron 10 conciertos en los castillos de Torrelobatón, Montealegre, Villafuerte, Íscar y Portillo (debido a las condiciones climatológicas el sábado 25 de agosto el concierto de Ana Häsler se trasladó del castillo de Portillo a la Iglesia de Santa María, de esta localidad). Además, los viernes se proyectaron 4 cortos de autores, productores, directores y actores vallisoletanos con la finalidad de apoyar y difundir esta modalidad artística.
En las "Veladas Musicales en los castillos" ha estado presente la música tradicional castellana (Candeal, que celebró su 30 aniversario), la poesía de Antonio Machado (Juan Manuel Pérez, acompañado por la música del Cuarteto Hamilton); la nota de humor musical de Riki López; la zarzuela estuvo representada por Alfonso Pahino y la canción española, mejicana y cubana por medio de la soprano Ana Häsler.
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Al ciclo "El órgano y sus instrumentos", la media de público asistente a cada concierto fue de 400 personas, aunque en Torrelobatón se sobrepasó esa cifra, llegando a 600 personas (la capacidad de este castillo es mayor). En Íscar el domingo 19 de agosto también se sobrepasaron los 400 asistentes. En una valoración conjunta, el número total de asistentes se ha cifrado en torno a las 5.000 personas. La respuesta del público ha sido muy satisfactoria, tanto por parte de los propios habitantes de las localidades donde se celebran los conciertos, como del público amante de la música de órgano, que se desplaza desde los lugares más apartados, estimándose en 2.000 los asistentes.