Doscientos ciclistas recorrieron 3.200 km de España y ayudaron a conocer monumentos y gentes
La atractiva Vuelta por las Autonomías
CARLOS GARCÍA
El ganador de la Vuelta a España, Denis Menchov, agasajado con sendos ósculos de las bellas azafatas que animan el evento / Foto: Manuel Martín.
La Vuelta a España es la Vuelta por las Autonomías, la que más público congrega en torno a los casi 200 ciclistas que recorren 3.200 kilómetros por la geografía española, ayudando a dar a conocer monumentos, campos y costumbres de nuestra piel de toro. Tras 21 etapas, cuatro finales en alto y dos contrarreloj, con sol, lluvia y viento, se vistió con el jersey oro en Madrid el ganador Denis Menchov, del equipo Rabobank, el 23 de septiembre.
Tres semanas antes, la Vuelta salió de Vigo el 1 de septiembre. Tenía pendiente una deuda con Galicia, ya que durante 11 años no se disputó ninguna etapa gallega, aunque en 2006 ya hubo una primera incursión en las carreteras de esa Comunidad. Fue el ídolo local, Oscar Pereiro, que la inició y posteriormente se retiró de la competición.
La Vuelta comenzó con tres etapas de aperitivo entre Galicia y Asturias, con finales en Vigo, Santiago de Compostela y Luarca. La cuarta etapa llegó con su final en alto: En los Lagos de Covadonga, un puerto mítico en la historia moderna de la carrera y un plato fuerte que luego siguió hasta Reinosa, donde el presidente Revilla se atrevió a levantar en el aire esforzadamente al cántabro Óscar Freire, vencedor de la etapa.
La ronda española inició posteriorente su peregrinación hacia Zaragoza, con paso por Logroño. En tierras aragonesas se produjo una contrarreloj entre Cariñena y Zaragoza de más de 50 kilómetros. Luego los ciclistas siguieron con una etapa de montaña entre Huesca y Cerler. Y para acabar la trilogía aragonesa, otra etapa de montaña hasta la cima de Ordino (Andorra). Fueron jornadas inolvidables por el paisaje y por el calor del público. Tras un descanso, la Vuelta volvió a competir desde Oropesa del Mar. Comenzó la semana de los finales inéditos, puesto que la carrera nunca antes había rendido tributo a Algemesí, Hellín, Torre Pacheco o Villacarrillo, localidades de Valencia, Albacete, Murcia y Jaén, respectivamente. Lo mejor de la segunda semana llegó el domingo, con un final en Granada. El Monachil y su posterior descenso camino de la maravillosa ciudad de La Alhambra fue emocionante.
Los ciclistas pasan por La Castellana de Madrid en la última etapa de la Vuelta Ciclista, frente al Palacio de Telecomunicaciones.
La tercera semana comenzó con su descanso inicial ante dos etapas sin demasiados dolores de cabeza en Puertollano y Talavera de la Reina. Luego siguieron la etapa de Ávila, en Abantos, y una contrarreloj de sólo 20 kilómetros. Ninguna de las dos últimas etapas de montaña superó los 155 kilómetros, pero a menos kilómetros se registró más intensidad. Camino de Ávila, en la cima de Abantos, y en la contrarreloj de Collado Villalba llegaron las últimas oportunidades de la Vuelta. Ni Carlos Sastre ni Samuel Sánchez pudieron desbancar a Denis Menchov en la contrarreloj y el ruso pisó Madrid como ganador. En la última etapa, los tres corredores se permitieron el lujo de brindar con cava por los tres primeros puestos, en un acto de camaradería y de reconocimiento del hecho de que la última etapa, por el circuito urbano del madrileño Paseo de la Castellana, se realiza sabiendo ya el ganador.
Los hombres que destacaron en esta Vuelta fueron Carlos Sastre, Samuel Sánchez, Aimar Zubeldia, José Angel Gómez Marchante, Cadel Evans, Denis Menchov, Damiano Cunego, Brajkovic, Danielson y Devolder. La disputa de las 21 etapas dio para muchos rankings, pero la distribución de los triunfos por países y por equipos deja en cabeza a España (7), junto a Italia (7), Alemania (3), Rusia (2), Estados Unidos (2), y Colombia (1).
Por equipos, 4 etapas fueron para el Rabobank, 1 con Menchov y 3 con Freire. Otras 3 para el equipo Milram, dos las ganó Petacchi y otra Zabel. Otras 3 etapas fueron para el Euskaltel, con Samuel Sánchez Samue. Otras 3 etapas para Lampre, con Bennati. Dos etapas las ganó el equipo T-Mobile, con Grabsch y Klier. Y una para el Cofidis, con Leonardo Duque; otra para Caisse D'Epargne, con Efimkin; otra para Saunier Duval, con Piepoli; otra para Discovery Channel, con Mccartney; otra para Andalucía-CajaSur, con Luis Pérez, que posó con nuestra revista "Lo mejor de las Autonomías", y otra etapa para Quick Step, con Paolo Bettini.
El velocista italiano Daniele Bennati dedicó al seleccionador italiano su victoria en la tercera etapa, "porque creo que si no quería contar conmigo para el Mundial, debería haberlo dicho antes de empezar la carrera. Esta es la tercera victoria en la Vuelta y tras haber ganado en París, ganar en Madrid hubiera supuesto todo un sueño para mí".
Las murallas de Ávila, testigos de piedra del esfuerzo que realizan los corredores, aunque el asfalto se torne en adoquines.
La última etapa de la Vuelta fue un paseo triunfal para Denis Menchov, el vencedor de la edición de 2007. La jornada, con salida en Rivas Vaciamadrid, acabó en un circuito urbano en la capital de España hasta completar los poco más de 100 kilómetros de un día que no fue desaprovechado por los velocistas. Petacchi, Bennati y Zabel, entre otros, sufrieron en la alta montaña simple y llanamente para tener la oportunidad de buscar una nueva victoria de etapa en Madrid.
Los 22 equipos inscritos en la Vuelta comenzaron su largo recorrido en Vigo y la localidad orensana de Allariz acogió la salida de la segunda etapa, una salida inédita en la carrera. La línea de meta se encontraba en Santiago de Compostela en una etapa que se disputó el domingo 2 de septiembre y perfecta para que los equipos de los sprinters aprovecharan sus oportunidade. Si Allariz nunca había figurado en la historia de la Vuelta como salida, Santiago de Compostela vivió media docena de finales de etapa. La primera fue en 1942 y la última, en 1993, con victoria de Alex Zulle. Al día siguiente, el 3 de septiembre, la Vuelta entró en Asturias y los ciclistas entraron en la meta de Lagos de Covadonga, tras superar los 153 kilómetros que separan Viveiro de Luarca. La subida a Lagos de Covadonga tenía 12,6 kilómetros y una pendiente media del 7,3 por 100. Dentro de este puerto, habitualmente resultó decisivo el tramo de La Huesera, con una rampa de más de medio kilómetro por encima del 13 por 100.
El 5 de septiembre los ciclistas viajaron desde Cangas de Onís hasta Reinosa en un trazado de 157 kilómetros y cuatro puertos importantes: Collado de Hoz, Collada de Ozalba y Collada de Carmona, todos ellos de 2ª categoría, con el broche final del Puerto de Palombera, ascensión de 1ª categoría. Cangas de Onís ha sido 19 veces salida de la Vuelta mientras que Reinosa ha acogido seis finales, el último en 1982, con victoria de Antonio Coll.
La quinta etapa de la Vuelta llevó a los corredores desde Cangas de Onis hasta Reinosa y recorrió preciosos parajes de montaña.
El 6 de septiembre se celebró la sexta etapa entre Reinosa y Logroño, con 184 kilómetros muy favorables para los hombres rápidos. La séptima etapa, con Zaragoza como final, tuvo gran expectación, como la octava celebrada entre la Denominación de Origen Cariñena - Zaragoza C.R.I. (52,2 Kms.) el sábado 8 de septiembre la primera gran oportunidad para los contrarrelojistas. Cariñena nunca ha acogido una salida de etapa de la Vuelta, algo de lo que Zaragoza puede presumir como muy pocas ciudades de España. Con salida en Huesca y llegada en Cerler, los ciclistas comenzaron la etapa de 167 kilómetros subiendo los altos de Monrepós y Serrablo, dos puertos de 2ª categoría. Pero el plato fuerte de la jornada fue la subida a Cerler. Una ascensión de 12,6 kilómetros y una pendiente media del 5,5 por 100 y que habitualmente han permitido seleccionar la carrera, sobre todo porque las rampas muy duras están a una distancia considerable de la línea de meta. La etapa Benasque - Andorra, de 214 km incluyó cuatro altos puntuables. Coll de Fadas, Puerto de Prevés, Port del Cantó y el Arcalís, el puerto final de 15 kilómetros de una subida tendida, al 5,6 por 100 y con rampas del 8,5 por 100. La cima, situada a 2.200 metros de altitud, fue todo un reto para la potencia.
La etapa Oropesa del Mar - Algemesí, de 191,3 km. fue idónea para los sprinters. La Algemesí-Hellín. de 176 km recorrió cuatro provincias: Valencia, Alicante, Albacete, Murcia, para volver a entrar de nuevo en Albacete. De Hellín a Torre-Pacheco hay 176,4 km por las vías de la Vuelta ciclista, con un único alto puntuable: la subida a Espuña, puerto de 3ª categoría situado a 90 kilómetros de la línea de meta. Luego se produjo la etapa Villacarrillo - Granada, de 201,4 km, con tres altos puntuables. Los dos primeros, Torre Candela y Blancares, de menor atención, en contraposición con la subida al Monachil, un alto de 1ª categoría, justo a 20 kilómetros de la meta de Granada. La decimosexta etapa, de Jaén a Puertollano, de 161,5 km, fue corta pero exigente, con los puertos del Parque Natural de Andujar, Sierra Madrona y Rehoyo. Al día siguiente se corrió la de Ciudad Real a Talavera de la Reina, de 175, propicia para una llegada al sprint. Posteriormente fue Talavera de la Reina a Ávila, de 153,5 km, con mucho terreno para la batalla ciclista. El alto de Mijares y Navalmoral fueron escenarios para valientes, sin olvidar la empedrada avenida junto a la muralla de Ávila.
 |
Aficionados recorren la sierra madrileña en bicis del pasado en una caravana propagandística de la Vuelta organizada por Unipublic / Foto: Manuel Martín.