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CARTA DEL DIRECTOR
El turismo del desarrollo
El Principado de Asturias es un ejemplo de esfuerzo y planificación para lograr uno de los objetivos que más preocupan en la actualidad, el del crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Dentro de esta premisa figura como principal reto de la Administración asturiana conseguir el pleno empleo, en base a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, la inversión, el desarrollo y la investigación, y la participación de las clases sociales. En este reto aparece en lugar destacado el turismo. Efectivamente, el Principado de Asturias, como las demás Comunidades Autónomas, cuyos consejeros reflejan también aquí su opinión sobre este sector que supone la primera industria de España, apuesta por el turismo de calidad que siempre ha caracterizado a la Cornisa Cantábrica. Desde hace años, el turismo de playas y balnearios constituía la riqueza de muchas poblaciones norteñas, que acogían a egregias figuras como los Reyes y la nobleza y posteriormente a una burguesía que fue quien dio carta de naturaleza a las vacaciones fuera de casa.
Ahora el Principado de Asturias tiene en su haber seis millones de viajeros que visitan esta maravillosa Comunidad Autónoma que atesora una riqueza natural enorme, desde bellos acantilados a extensas playas, desde montañas de hayedos y robledales a nieves perpétuas, desde verdes praderas a riveras aún vírgenes, desde museos culturales al ancestral folclore, con multitud de ferias y fiestas que se conjugan con una riquísima gastronomía. Este caleidoscopio asturiano se presenta aquí de la mano de su presidente, Vicente Álvarez Areces, quien mantiene vivos unos objetivos de progreso y prosperidad para los asturianos.
Al igual que Asturias, las demás Comunidades Autónomas se afanan también en cuidar el turismo, que supone el 12 por 100 del PIB nacional. Los consejeros de turismo analizan aquí la situación que vive el sector, dentro de los niveles de desaceleración que se sienten en todo el mundo. Sin embargo, en muchas Regiones españolas el turismo sigue vivo y en aumento. Una de las intervenciones de la Universidad CEU de Madrid se manifestó en torno a las tesis de que el turismo español es muy raro que caiga en picado, succionado por la crisis total, ya que sus resortes están tan arraigados que son difíciles de cercenar.
El turismo de sol y playa sigue siendo el primero en captación de turistas en España. Le siguen el de interior y el cultural, a distancia, a pesar de los congresos y de la atención que suscitan estas nuevas fórmulas turísticas como factores de desestacionalización. El sol de España sigue vendiendo en el exterior. Existen centenares de playas con el distintivo "Bandera Azul" y con la "Q" de Calidad por su cuidado y servicios. España dispone de miles de monumentos históricos, bienes culturales y museos, y millares de instalaciones de ocio y descanso en playas, mesetas y montañas. Todo este bagaje natural y moderno, y la nutrida despensa que supone nuestra gastronomía, hace que España siga en segundo lugar del mundo en turismo.
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