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Las Cortes de Castilla y León aprobaron 209 leyes y decretos desde 1983, año en que se promulgó el Estatuto
El reciente camino de la Autonomía
JOSÉ LUIS MARTÍN
Las nuevas Cortes de Castilla y León aprobaron desde 1983, en que se promulgó el Estatuto de Autonomía, 209 leyes y decretos en su camino autonómico. En estos 25 años las Cortes tuvieron varias sedes hasta llegar a un edificio moderno y funcional situado en una de las áreas más pujantes de Valladolid. Ubicado al pie de la Avenida de Salamanca, verdadero eje neurálgico de las comunicaciones de la ciudad, y abierto a ella a través de una amplia plaza de nueva ejecución que reorganiza el espacio urbano del Plan Parcial Villa del Prado, la nueva Sede de las Cortes de Castilla y León, más allá de proporcionar unas instalaciones adecuadas y dignas para el ejercicio de las tareas parlamentarias, es uno de los edificios más representativos de la Comunidad.
Lugar donde se produce el debate político y caja de resonancia de las inquietudes y expectativas de su dinámica sociedad, que renueva sus dotaciones urbanísticas y su imagen exterior, simboliza con su acentuado carácter representativo la esencia democrática de la más destacada institución de la Comunidad, configurando un edificio para las Cortes del Siglo XXI, que cubre sus necesidades funcionales y ofrece al mismo tiempo la imagen más moderna y pujante de Castilla y León.
Se trata de una sede abierta, plena de luz, transparente y dotada de los espacios necesarios para convertirse en punto de encuentro de las diversas opciones políticas, ideológicas y sociales de Castilla y León, en la que la libertad, el debate abierto y el diálogo, constituyan elementos esenciales para dar respuesta eficaz a los problemas reales de las personas. Su inauguración coincide con el momento en que se cumple un cuarto de siglo desde la promulgación del Estatuto, y es ahora cuando esta sede quiere simbolizar la consolidación del hecho autonómico entre los ciudadanos de Castilla y León. Un hecho percibido ya como una verdadera oportunidad de progreso y de futuro, demostrando además la plena vigencia de los valores democráticos que nos han garantizado, desde aquel trascendental momento, una sociedad libre, democrática y plural.
Los 83 procuradores de las Cortes de Castilla y león se engloban en tres grupos parlamentarios, el Grupo Popular, el más numerosos, cuenta con 48 diputados que les otorgan la mayoría absoluta. Le sigue en número el Grupo Socialista, con 33, y el Grupo Mixto, con 2 diputados. Su actividad parlamentaria es extensa y cuenta con una gran atención ciudadana, como lo demuestra el seguimiento de sus sesiones y las más de 23.000 visitas que recibe.
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"El único artífice de la gran transformación de Castilla y León ha sido el conjunto de la sociedad"
Veinticinco años de Autonomía
JOSÉ MANUEL FERNÁNDEZ SANTIAGO Presidente de las Cortes de Castilla y León
El presidente de las Cortes de Castilla y León, José Manuel Fernández Santiago (PP), analiza las transformaciones que se han realizado en esta Comunidad en los 25 años de Estatuto de Autonomía. En este tiempo, se ha mejorado en el terreno político, económico y social. Se ha mejorado la eficacia de la gestión, la asignación de recursos y la participación. Se ha multiplicado por siete el Producto Interior Bruto, el desempleo se ha reducido a la mitad y la renta se ha aproximado a la de la UE.
Castilla y León cumple un cuarto de siglo como Comunidad Autónoma. Un periodo que a pesar de su brevedad en términos históricos, ha supuesto una etapa de grandes transformaciones para esta tierra, que desde la libertad, el consenso y los valores democráticos, ha experimentado un crecimiento y desarrollo constante y un decisivo avance en el terreno político, económico y social.
El avance por la senda autonómica, nos ha permitido comprobar la eficacia del sistema territorial consagrado por la Constitución al servicio de nuestro progreso e identidad La progresiva asunción de competencias por parte de la Comunidad, en materias tan sensibles como la sanidad, la educación o la vivienda, ha permitido la ejecución de políticas públicas en un entorno próximo al ciudadano, mejorando la eficacia en la gestión y la asignación de recursos y contribuyendo significativamente a incrementar su participación.
En los 25 años de nuestra existencia como Comunidad, han cambiado muchas cosas: Nuestro producto interior se ha multiplicado por siete, al mismo tiempo que las cifras de desempleo se han reducido a la mitad. De una sociedad castigada por el fenómeno de la emigración, hemos pasado a ser tierra de acogida, que recibe generosamente a los inmigrantes que buscan entre nosotros mejores oportunidades de vida y trabajo. De una concepción, en fin, localista de la vida, hemos pasado a ser una Comunidad plenamente integrada en la Unión Europea, a la que nos hemos aproximado en niveles de renta, hasta prácticamente igualarnos con países que parecían entonces inalcanzables por sus altas cotas de bienestar y prosperidad.
La profunda descentralización territorial operada por la Constitución ha mostrado con el paso de los años su capacidad para dotar a todos los territorios de España de una autonomía política que reflejara su diversidad dentro del principio de unidad. Lo que empezó siendo para muchos una aventura, se ha consolidado en un breve periodo de tiempo en el sentir de nuestra sociedad, hasta el punto de que cualquier retroceso en el ámbito de la autonomía sería considerado hoy como un recorte intolerable de nuestro sistema de libertades.
Recién cumplido su primer cuarto de siglo de existencia, la Comunidad Autónoma de Castilla y León apuesta claramente por un autonomismo útil e integrador, capaz de atender con prontitud y eficacia las inquietudes y anhelos de su dinámica sociedad. El gran éxito colectivo que supone nuestra andadura como Comunidad no podría, sin embargo, destacarse sin señalar su único artífice, que no es otro que el conjunto de la sociedad de Castilla y León.
Todos los actos programados durante 2008 para conmemorar nuestros primeros 25 años de Autonomía, han querido rendir un sincero homenaje de afecto y respeto a todos los castellanos y leoneses, verdaderos protagonistas de este proceso, junto a todos aquellos que contribuyeron, de una forma y otra, a construir esta Comunidad.
Una magnífica y consolidada realidad, que trascendiendo lo institucional y mas allá de discrepancias, se ha afianzando ya en el sentir de las gentes como una auténtica oportunidad de desarrollo y progreso en libertad. |
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