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"Los habitantes de Riaño merecen un gran reconocimiento por sacrificarse para paliar la sed de la España seca"
Lo universal es lo local sin fronteras
JOSÉ CARRALERO Pintor
El pintor José Sánchez Carralero, natural de Cacabelos (León), habla de lo universal y lo local en el pregón que pronunció en Riaño. Como buen berciano y gran artista defiende la cultura desde las mismas raíces para después trasladarla a toda la colectividad. Enamorado de Castilla y León, ensalza la labor de los Centros de Iniciativas Turísticas y anima a asumir la frase: "Lo universal es lo local sin fronteras". Y elogia a los habitantes de Riaño "por sacrificarse para paliar la sed de la España seca".
Sabemos y debemos saber que, sin chovinismos ni complejos de inferioridad, pertenecemos a una Comunidad amplia, muy amplia, que representa casi una quinta parte del territorio español. Además es muy variada, tanto por su historia, (lo que se testimonia mediante su inmenso y excelso Patrimonio histórico-artístico, pues "las piedras hablan", como también sus museos, así como las Rutas -Camino de Santiago, La Plata, Canal de Castilla, ruta, también, aunque de agua), como por su Patrimonio Natural, con verdaderos paraísos, geografía, topografía, clima, fauna y flora, provincias, comarcas, costumbres y tradiciones, con sus fiestas y Semanas Santas, muchas de ellas, declaradas de interés turístico, artesanía, agricultura, gastronomía? ¿Y qué decir de la vitivinicultura?
Toda nuestra inmensa riqueza patrimonial nos responsabiliza de que sea bien administrada, pues es una importante fuente de ingresos para nuestra economía y es base de un turismo de interior creciente. También nuestro patrimonio es motivo de toma de conciencia de la idiosincrasia o diferencias en cuanto a costumbres y cultura de cada lugar, lo que hoy es absolutamente vigente y necesario para la aportación recíproca y mejor comprensión entre las personas de diferentes procedencias; absolutamente necesario y vigente es la toma de conciencia de nuestras tradiciones, de la memoria y experiencia de nuestros "abuelos", lo que sería como nuestra "denominación de origen", raíz de tradición, pero no para establecer muros y fronteras, sino para entender que cada cual tiene su propio pueblo, su propio "Macondo", aunque el mío se llame Cacabelos. ¡Derribemos las fronteras a la vez que defendemos nuestra entidad! Ello será para mayor enriquecimiento recíproco y en pos de ser iguales, pero no idénticos, como lo definiría Erich From. Hoy os propongo en Riaño que asumamos la frase de que: "Lo universal es lo local sin fronteras".
Los Centros de Iniciativas Turísticas (CIT) suponen una gran variedad en su función. Permítanme que cite el de Santa Marina del Sil, dado que, merced a él, y por pertenecer a mi tierra, El Bierzo, me ha implicado en muchas de sus actividades, y distinguido, ya como "Mantenedor de la Carpa" -festival de gran capacidad de convocatoria- o como "Castañero Mayor del Bierzo", pudiendo observar directamente el gran impacto y capacidad de recuperar y formar tradiciones, convocar a los lugareños y hacer participar a gentes de lejos, de Andalucía, Cataluña... En el caso del Magosto, lo van llevando cada año a una ciudad de la Comunidad; amén de la gran timba que se montó en la Plaza Mayor de Madrid. ¡Impresionante y, por cierto, arriesgada! Así, actualmente, el Magosto, que larvado estaba, se extendió como la pólvora por múltiples pueblos.
También quiero reseñar el ejemplar acontecimiento del CIT en Medina de Rioseco, conmemorando el 200 aniversario de la Batalla de Moclín, capaz de asumir en perfecto orden la afluencia de 15.000 personas.
Y hoy estamos aquí, en Riaño, zona que bien merece atención especial. No podemos pasar por alto el enclave en que estamos, pues debemos sentirnos obligados a saber de su relevancia en la Historia de España y de su sacrificio. Desde aquí contemplamos el Monte Yordas, que con sus 1963 metros de altitud ocupa un lugar de privilegio en el corazón de los leoneses. Es un monte mítico. Testigo de larga historia, movimientos de tribus, pueblos, guerras, culturas. Ya, desde los bravos cántabros de antes de Cristo, romanos, cristianos, árabes, llenan el museo etnográfico de este pueblo, que incluye lápidas funerarias de la tribu vadimiense. En este nudo cantábrico nacería el primer rey de la Reconquista, Don Pelayo, sucediéndole su hijo Favila (737-739), del que la historia cuenta que fue muerto por el abrazo de un oso. Aquí los reyes astures, astur-leoneses y leoneses fermentan la Reconquista.
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En el siglo XX, año 1987, el agua comenzó a inundar el Valle, quedando bajo sus aguas Riaño y seis pueblos más? Para quienes defendemos las raíces, tenemos que entender, y entendemos, que tales actuaciones tuvieron que ser muy dolorosas para quienes allí vivían, aunque se han sacrificado en beneficio del progreso y el bienestar de la colectividad; determinación que aunque traumática, ha servido para regar y quitar la sed a grandes extensiones de territorio y población. Los habitantes de la comarca de Riaño se merecen un gran aplauso. Y con este reconocimiento, aprovecho para rendir también tributo a tantos y tantos pueblos de la Península que igualmente se sacrificaron para paliar los rigores de la España seca.
Ahora la Zona de Riaño se ha adaptado a la nueva situación dinámica de proyectos en desarrollo y mejora, siendo fuente real y potencial de riqueza turística: Turismo de tiempo libre, ocio, senderismo, pesca, caza, deportes de agua y nieve, como la estación invernal de San Isidro. Turismo gastronómico y de la Naturaleza, Fundación "Patrimonio Natural", "Casas del Parque"...
En fin, y como prueba de su privilegiada zona, está el reconocimiento de "Reserva de la Biosfera" por la Unesco
En este lugar mágico, donde surge la música, la danza, las justas medievales y los oficios tradicionales de la Comunidad, y dado que estamos en la provincia de León, no pueden faltar los productos gastronómicos, el desfile de los espectaculares pendones, y la lucha leonesa, acorde con el viejo refrán, de que además de la fuerza, son necesarias "las mañas". Esta lucha nos enseña a que mientras nos peleamos en juego, lo evitamos en serio.
Y mi felicitación y agradecimiento a todos los CIT de Castilla y León por su valiosísima labor, en pos de colaborar al reforzamiento de las peculiaridades y diferencias de sus provincias, comarcas y pueblos, hacia un tejido social y cultural cada vez más rico y compactado; y a la Junta de Castilla y León, por su decisivo apoyo. Por ello pido el más encendido aplauso, con un: ¡Viva la unidad desde de la variedad!
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