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En este enclave existen más de 1.500 variedades de flora y 1.280 especies animales, de las que 110 están protegidas y 13 amenazadas
Once ecosistemas en la Sierra de Madrid
CARLOS GARCÍA
La Sierra de Guadarrama es uno de los tesoros medioambientales que tiene la Comunidad de Madrid. Este privilegiado enclave, de gran biodiversidad, concentra hasta 11 ecosistemas distintos, desde los humedales de alta montaña de Peñalara, hasta los valles del Lozoya, sus extensos bosques y sus características formaciones rocosas de La Pedriza.
Ahora, el ejecutivo regional acaba de presentar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama (PORN) que tiene por objeto proteger esta singular zona y, también crear el Parque Nacional de Madrid. La zona protegida se extenderá desde las cumbres de las montañas hasta las faldas inferiores e incluso valles completos como el del Alto Lozoya, y llegará hasta San Lorenzo de El Escorial por el Sur, Manzanares El Real y Soto del Real por el este, y La Cabrera por el Norte. En el caso de la zona propuesta como Parque la cota mínima se sitúa en El Paular, con 1.150 metros y la máxima, de 2.428 metros en el Pico de Peñalara.
Las condiciones ambientales de la Sierra de Guadarrama han propiciado la convivencia de más de 30 tipos diferentes de vegetación, ocupando las mayores superficies los pinares naturales de montaña, los matorrales de cumbre, los robledales, abedulares, fresnedas adehesadas y los bosques de ribera. En este enclave natural existen más de 1.500 variedades de flora, la mitad del patrimonio vegetal de la Comunidad. De estas, 113 están catalogadas como endemismos ibéricos, y se encuentran protegidas por la normativa comunitaria.
En lo referente a la riqueza faunística, Guadarrama reúne 1280 especies, lo que representa el 45 por 100 de las especies de la Península Ibérica. De ellas 110 (45 mamíferos, 21 anfibios y reptiles y 34 aves) están protegidas por la legislación ambiental y 13 se encuentran amenazadas. En los distintos ecosistemas que componen la sierra madrileña habita el 98 por100 de las especies de mamíferos presentes en la Región y el 53 por 100 del total en España.
Las montañas y valles son el hábitat de especies emblemáticas y en peligro de extinción como cigüeña negra, buitre negro, águila imperial ibérica y una amplia gama de rapaces, nutrias, corzos, cabra montés y diversos anfibios como el tritón jaspeado o el sapo partero.
Especial mención se debe hacer a los humedales, láminas de agua, embalses y cursos acuáticos. Además del enriquecimiento vegetal y animal que supone la presencia de agua de más de 1.000 kilómetros de cursos lineales, los embalses son la principal reserva de agua que bebe Madrid.
El patrimonio cultural, el social y recreativo completan el valor de la zona incluida en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama. Enclaves como El Paular, El Escorial o Manzanares el Real conforman el paisaje humano no menos valioso que el natural.
La actividad agraria, ganadera, forestal y montañera han configurado estos paisajes e incluso han ayudado a su conservación hasta el punto de que resulta incomprensible sin ellos el desarrollo de este territorio. El PORN conservará esos usos con una regulación adecuada a cada zona de la Sierra, haciendo compatible la protección ambiental con su uso público.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama en su vertiente madrileña establece 76.650 hectáreas de superficie con máxima protección medioambiental por su elevado valor ecológico y su inigualable biodiversidad. Con esta iniciativa, la Comunidad preserva el 10 por 100 del territorio total de la Región e incrementa en más de 1.000 hectáreas la zona de mayor protección respecto al proyecto inicial.
El PORN de la Sierra de Guadarrama establece también que de las 76.650 hectáreas de superficie con protección máxima, 19.700 son de Parque Nacional por su representatividad de fauna y flora y su buen estado de conservación; y 47.000 hectáreas son zona periférica de protección, cuya finalidad es amortiguar las actuaciones del hombre preservando la calidad ambiental. Esta última zona es susceptible de ser declarada espacio protegido con alguna de las figuras de ámbito autonómico como puede ser Parque regional.
La Comunidad ha creado además dos nuevas figura de protección. La primera de ellas, denominada Zona de Transición, compuesta por 24.800 hectáreas, servirá como colchón protector ante futuros desarrollos, reforzando el sentido territorial y de ordenación del territorio. La otra figura es la zona de Paisaje Protegido (9.800 hectáreas) que incluye el monte Abantos y algunos ecosistemas característicos de los municipios de San Lorenzo de El Escorial, Guadarrama y Santa María de la Alameda.
El PORN abarca también como Zonas Especiales (284 hectáreas) tres áreas que tradicionalmente se han dedicado al deporte del esquí. El PORN servirá de instrumento de seguimiento a esta actividad, minimizando la acción del hombre en esta zona y trabajando en su integración paisajística.
El documento definitivo establece criterios precisos para la conservación de las 101.000 hectáreas comprendidas en la zona de estudio del PORN y fija los usos compatibles y no compatibles para Parque Nacional, Parque Regional y Zona de Transición. De esta forma, el documento asegura la conservación de los territorios valiosos de la Sierra, mejora y homogeniza la normativa actual de protección y amplía las zonas protegidas.
El PORN supone un gran avance para la conservación de la Comunidad de Madrid ya que una de cada diez hectáreas de la Región tendrá la máxima protección medioambiental. Además, cumple una demanda que los vecinos a ambos lados de los montes Carpetanos reclaman desde hace ya más de 75 años, y supone un avance para que Madrid cuente con un Parque Nacional, con el que se reconozca el excelente estado de conservación de la Sierra de Guadarrama y cómo los madrileños hemos sido capaces de preservar su rico patrimonio cultural y paisajístico.
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