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El Pajar del Tío Benito - Molinos de Razón (Soria)
Alimentos en plena naturaleza
A unos treinta kilómetros de Soria, en Molinos de Razón, un pueblecito serrano, donde la naturaleza es ley de vida, se ubica El Pajar del Tío Benito, un restaurante rural, muy bien cuidado, en una antigua casa de piedra restaurada, que mima a los comensales con unos platos exquisitos. Aquí el sabor se adueña del hogar, al lado de la chimenea, para degustar unas verduras de la tierra, la morcilla castellana, los chorizos y lomos caseros, los caracoles en salsa, el pisto y unos exquisitos boletus a la plancha para empezar. Este copioso aperitivo se conjuga con un magnífico Ribera de Duero, un crianza de Pago de Carrovejas, que está exquisito.
Posteriormente, de la mano de José Andrés Pascual Vargas y de Ana María Hernández Gómez, servidos de maravilla en el coqueto comedor, cantando los platos, llega el primero: judiones de la Granja con oreja y morcilla. Inigualable por su suavidad y sabor. La pulpa mantecosa de los judiones se desgrana en la boca e inunda de sabor y aroma toda la cavidad, en una explosión sensual que se transmite hasta las fosas nasales. Es un placer increíble que anuncia el segundo plato, estrella de la casa: El cochinillo (o el lechazo asado). Los asados no tienen otro secreto que un buen horno, manteca y sal. Y echarles un vistazo, al tiempo que se les ayuda para su cocción con agua sobre la piel para que esté crujiente. Agua y un poco de limón antes de meterlos al horno, según la técnica de José Andrés, quien nos recuerda que "cada maestrillo tiene su librillo".
Antes, en este Pajar del Tío Benito se habilitaban siete habitaciones para solaz esparcimiento y descanso de los turistas. Pero eso se acabó, desgraciadamente, y lo único que queda es dar buena cuenta de los alimentos. Que ya es mucho. Vale la pena.
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